"Debe ser visible, no debe esconderse en su oficina; debe mostrar confianza en su comportamiento, pero no ser arrogante, y debe saber escuchar a los demás", recomienda Paul O'Doherty. En estos momentos es importante una comunicación clara y mantener el diálogo entre el líder y su equipo de trabajo inmediato. "El estilo jerarquizado y autoritario es ineficaz en estos momentos. Presionar al personal sin más explicaciones, basado en el temor de perder el empleo, por ejemplo, puede resultar por un momento, pero no a mediano plazo", agrega el experto. Según explica, se pueden dar los resultados inmediatos, pero se pierde el compromiso y la capacidad de innovar y de ver las oportunidades en medio de la crisis, que son los aspectos necesarios para salir adelante después de la turbulencia. En cambio se recomienda usar otro modelo: calmar a las personas, darles seguridad en la estrategia tomada y permitirles dar ideas. El trabajo en equipo siempre resulta más eficaz y genera un mayor compromiso con la empresa. El líder debe actuar más en coaching: mirar la capacidad colectiva de actuar.
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