La publicación ha elaborado con los datos obtenidos un 'vulgarómetro', en el que las expresiones que ofenden con mayor intensidad a los italianos son las blasfemias porco Dio y porca Madonna, que identifican a Dios y a la Virgen con un cerdo.
Curiosamente, los italianos consideran que la ofensa a la Virgen es más grave que la ofensa a Dios.
Los más ofensivos son los relacionados con el sexo, las tendencias sexuales y las actitudes fuera de la ley.
La revista ha elaborado una tabla con un índice de 0 a 3 en el grado de ofensa de las diferentes expresiones propuestas a los encuestados. Con un 2,4 en la escala, las palabras zoccola y troia, que aluden a las mujeres que se dedican a la prostitución, están sólo una décima por debajo de figlio di puttana.
Stronzo (gilipollas) y mafioso apuntan también a lo alto de la clasificación con un grado de ofensa de 2,3, sólo dos décimas por encima de frocio, culo rotto, que aluden a la homosexualidad masculina con una connotación muy negativa.
Las conclusiones del estudio apuntan a que las diferencias de clase se han ido diluyendo con el paso de los años, algo que ha generado más tolerancia con otras confesiones religiosas.
Factor étnico
En cuanto a discriminación étnica se juzgan menos severamente tal vez porque no tocan directamente a los italianos, ya que los encuestados han expresado escasa identificación hacia el drama de extranjeros que no se sienten integrados.
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