La confianza de los consumidores no levanta cabeza y ni siquiera tiende a estabilizarse: en abril siguió cayendo hasta llegar a -11,7 por ciento, el nivel más bajo de los últimos siete años, según una encuesta revelada ayer por Fedesarrollo.
"La confianza del consumidor nos tiene confundidos, pues sigue deteriorándose", dijo el director del centro de investigación, Roberto Steiner, refiriéndose a que ese comportamiento no 'cuadra' con la leve recuperación de las expectativas de industriales y comerciantes en marzo.
Una posible explicación del desfase, comentó el directivo, tiene que ver con la diferencia de fechas del reporte de confianza: la de los consumidores es a abril, y la de los industriales y el comercio es a marzo, un 'hueco' de un mes.
La incertidumbre sobre la futura evolución de la economía ha llevado a los hogares a ser cautos con los gastos y, en muchos casos, a suprimir o reducir aquellos que no son indispensables, como transportarse en taxi. Hasta el número de tarjetas de crédito ha disminuido en 1,8 millones de unidades en los primeros cuatro meses del año. Quizás, la crisis económica la están sintiendo más las familias que las empresas.
Steiner también señaló que hay más pesimismo hoy que sobre el futuro, lo cual, agregó, es positivo.
No obstante, el directivo expresó su preocupación por los niveles a los que ha caído el balance de las respuestas negativas y positivas sobre la compra de bienes durables (-14 por ciento), el más bajo desde diciembre del 2003, lo que indica que la mayoría de los encuestados considera que no es buen momento para adquirir productos como carros y electrodomésticos.
Todavía prima la cautela
Mientras que el reciente leve incremento del índice de producción industrial ha sido interpretado por algunos analistas como el principio de la recuperación del sector, Roberto Steiner es más cauteloso y considera que es prematuro argumentar que ya se tocó fondo, y que todavía hay que ver resultados de abril y mayo.Publicidad