Pese a que durante el debate el Ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, explicó por qué no respaldaban las propuestas que buscaban controlar las tarifas de los servicios financieros, ni las que pedían que los bancos socializaran sus millonarias utilidades, al final fueron aprobados dos artículos en ese sentido.
Uno es de autoría del senador Alirio Villamizar y en él se establece la creación de un esquema de autorregulación entre las entidades financieras en lo que tiene que ver con comisiones y tarifas de los servicios. El objetivo de esta iniciativa es identificar las prácticas restrictivas y garantizar mecanismos que las eviten.
El segundo nuevo artículo es de la senadora Elsa Gladis Cifuentes y propone crear un programa de balance social, como una herramienta de gestión empresarial que permitirá la evaluación cuantitativa y cualitativa del cumplimiento de la responsabilidad social de todas las empresas financieras, de seguros y del mercado de valores, "que contribuirá al mejoramiento de la calidad de vida de sus empleados y de las poblaciones más vulnerables".
La idea es que este programa sea coordinado por la Consejería de Acción Social de la Presidencia y tenga énfasis a educación superior para los mejores estudiantes de los estratos 1, 2 y 3.
Tradicionalmente, el Gobierno se ha opuesto a este tipo de imposiciones con el argumento de que a los bancos no se les pueden fijar las tarifas, ni mucho menos obligarlos a destinar parte de sus utilidades a un fin específico, pues eso va contra los principios de la libre empresa. Al ser preguntados sobre el tema, en Asobancaria dijeron que por ahora prefieren no opinar.
Las aseguradoras
Otro gremio que resultó afectado con la reforma es el asegurador, dado que en la ponencia de segundo debate se incluyó un artículo que no fue debatido en comisiones y que restringe su competencia en el ramo de los seguros exequiales, prohibiéndoles que los paguen en especie.
Lo anterior significa que que si un usuario asegurado reclama no le pueden decir con qué funeraria enterrar a su ser querido, si no que la persona primero paga el servicio y luego pide el dinero a la aseguradora.
En el debate se intentó incluir la posibilidad de que el pago de la póliza se pueda hacer en dinero o en especie, pero esa idea fue derrotada.
Al proyecto solo se falta ahora su paso en la plenaria de Cámara para que pueda convertirse en Ley de la República, una vez sea sancionado.
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