La ministra, María del Rosario Guerra, indicó que este es un proyecto estratégico para el sector, que ha sido discutido por 10 años y al que solamente le ven problema el operador celular Comcel y la Superservicios.
La Superservicios ha advertido sobre el presunto estado de indefensión en el que quedarían los usuarios frente a las empresas de telecomunicaciones con la aprobación de esta norma.
Por su parte, algunos operadores privados solicitaron ayer la supresión de un fragmento del texto con el cual, dicen, se privilegia a los operadores públicos de telecomunicaciones.
Entre tanto, las empresas de radio pidieron retirar del articulado una párrafo que las obligaría a entregar "a precios adecuados" o a ceder espacios.
Precisión oficial
La Ministra aclaró que una vez aprobada la ley las labores que realizaba la Superservicios serán asumidas por la Superindustria, que en la actualidad ya se hace cargo de las quejas de los usuarios de telefonía celular.
Este escenario se mantendrá así mientras es creada una superintendencia de telecomunicaciones, que concentrará todas esta funciones.
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