Llega a la organización en una evidente desaceleración de la economía que ha afectado a varias industrias, entre ellas, a la construccción.
"A este panorama aparentemente desalentador debemos darle una lectura diferente, de oportunidad", insiste Alfonso, quien habló con PORTAFOLIO de su llegada a la presidencia de la Fiabci Colombia y del futuro inmediato del sector constructor.
¿Cuáles serán los proyectos trazados desde la presidencia de la Federación?
Tener más afiliados. Hoy son 50, pero en un año debemos sumar 70 y en dos, 120. Además, cuando entregue el cargo espero dejar una administración bien organizada, cuyos proyectos tengan continuidad.
De paso, estamos en la tarea de impulsar el Premio Fiabci a la Excelencia Inmobiliaria, que se entregará en noviembre próximo, en Bogotá.
Usted es empresario del sector constructor y está al tanto del mercado. ¿Cómo estuvo el primer semestre?
Desde finales del año pasado y comienzos de este, la gente frenó su intención de compra a la espera de cómo evolucionarían las economías local e internacional.
Afortunadamente tenemos una banca sólida y a pesar de una menor dinámica y del desempleo, aún hay gente comprando vivienda. Además, los constructores son más cuidadosos al negociar y esto se ha evidenciado en el primer semestre, pues solo se construye lo vendido.
¿Y cómo cree que éstará el segundo semestre?
Mejor, no hay duda. Los colombianos somos luchadores y a pesar de que el TLC con Estados Unidos seguirá 'embolatado', el empresariado -incluido el del sector constructor- no tendrá grandes inconvenientes para hacer alianzas y exportar sus productos y servicios. Estoy seguro de que será un buen semestre, con una demanda activa pero en el que tendremos que atender más a la vivienda social.
¿Cuáles son los problemas que frenan la dinámica del sector?
La tramitología. Por ejemplo, los planes parciales se demoran casi dos años; si tenemos en cuenta que en Bogotá el desarrollo de tierra es complejo, pues no hay duda de que con esos tiempos se corre el riesgo de que cuando un plan parcial esté aprobado, el proyecto ya no sea viable o esté 'muerto'.
¿Ante esta situación qué sugiere?
Los municipios deben comprometerse a entregar suelo urbanizable. Además, para ello hay que definir verdaderas políticas; vuelvo al caso de Bogotá, donde Metrovivienda -a través de un banco de tierras- comenzó bien su proceso, sin embargo, la figura se desvirtuó.
Usted habla de planes parciales. ¿Qué piensa de aquellos de renovación urbana?
Se deben aprovechar al máximo. Conozco empresarios extranjeros con importantes intereses financieros y con capital para invertir.
De hecho, de 23 planes de renovación, más de 50 por ciento le da cabida a grandes empresas. Incluso, hay un fondo (el cual no puedo revelar) con recursos que suman entre 10 y 15 millones de dólares para renovación. Estos planes son 'taquilleros'. Hasta hace unos años años a nadie se le ocurría que la gente de estrato 6 volvería al centro gracias a la vivienda; en ese sentido, y para citar solo un ejemplo, el parque Central Bavaria permitió revaluar esa idea.
Finalmente, ¿es un buen momento para invertir en vivienda?
Sí. Además porque la gente, como los constructores, aprendieron de la crisis de finales de los noventa. El inversionista aprendió a comprar y esto obligó a las firmas promotoras a entregarles mejores productos y en condiciones de negocios favorables.
Empresario, docente y ahora dirigente
El nuevo presidente de la Fiabci, Manuel Alfonso Carrillo, es ingeniero civil, especializado en gerencia de proyectos. Avacol, la firma inmobiliaria a cargo de este bogotano, tiene 10 años en el mercado.Publicidad