Hoy esa posibilidad existe para quienes tienen pensiones voluntarias, pero es optativa, pues si la persona no elige una alternativa de inversión, el fondo se encarga de hacerlo por ella.
Con la reforma financiera esta opción se amplía para los cotizantes a pensiones obligatorias y allí es en donde está la inquietud de los críticos de esta iniciativa, pues les preocupa la baja formación financiera de los colombianos para que puedan tomar la decisión correcta sobre en dónde poner su dinero.
Los fondos, que están pendientes de la reglamentación para poder diseñar tres alternativas de inversión para sus afiliados a pensiones y dos para los de cesantías, tendrán que escoger básicamente entre un mayor o menor componente de acciones, que puede ser el activo más rentable pero, a la vez, el más riesgoso.
La opción con menos acciones o casi ninguna, será para los prepensionados, personas que ya están cerca de jubilares, y que, por ese motivo, no pueden jugar con su ahorros pues se arriesgarían a una perdida que, en el caso de personas que aún están lejos de pensionarse, se puede recuperar.
En cambio, los trabajadores más jóvenes podrán invertir su ahorro pensional en una mayor proporción de acciones, pues cuentan con el tiempo de recuperar eventuales pérdidas, tales como las que ocurrieron el año pasado con la caída de las bolsas por causa de la crisis financiera mundial, y en el largo plazo podrían acumular mayores ganancias.
Según Asofondos -gremio de las administradoras de fondos de pensiones y cesantías- con la figura de los multifondos, creada en la reforma financiera, se busca evitar que una situación de pérdidas masivas en los mercados financieros como la del año pasado golpee a todos los afiliados por igual.
En vilo por 3,5 millones de seguros exequiales
Las mayorías de Cámara y Senado le dieron su aval a uno de los artículos de la reforma financiera que estaría poniendo fin a una antigua pelea entre aseguradores y funerarias por el mercado de las pólizas exequiales y que dejó como ganadoras a las segundas.
La duda que genera este cambio es qué pasara con las 965.000 pólizas de seguros funerarios hoy vigentes y que tienen cubiertos unas 3,5 millones de personas, pues la futura Ley, cuya conciliación se espera quede lista hoy, les prohíbe a las aseguradoras pagarles la póliza en especie (es decir, con el servicio de exequias) y solo permite que les cancelen en efectivo.
Lo anterior significa que ante el deceso de un familiar los tenedores de las pólizas tendrían primero que pagarle a una funeraria por los servicios exequiales y luego sí cobrarle a la aseguradora, con el agravante de que la mayoría de quienes cuentan con esta cobertura pertenecen a los estratos de menores ingresos y compran este seguro justo porque se les dificulta conseguir los 700.000 pesos que, como mínimo, cuesta un funeral.
Publicidad