La venta elevará el perfil de Paraguay entre los inversores internacionales y contribuirá a atraer capital a un país donde la inversión extranjera directa equivalió a apenas 1,6 por ciento del producto interno bruto en el 2008, uno de los más bajos de la región, dijo Borda.
"Además de brindar financiación, ayuda a ponernos en el mapa económico", dijo Borda. Dijo que quiere ultimar los detalles del plan para antes de fin de año. "Hay una gran diferencia entre un país que emite bonos y uno que no lo hace. Vender bonos y tener una buena reputación puede atraer más inversiones", dijo.
El costo de los empréstitos de los países en vías de desarrollo ha bajado en meses recientes en medio de señales de que ha pasado lo peor de la crisis financiera global.
El rendimiento adicional que los inversores exigen para tener bonos de Gobiernos de mercados emergentes en vez de deuda del Tesoro de Estados Unidos se ha reducido 2,38 puntos porcentuales desde el 6 de marzo a 4,57 puntos porcentuales, según el índice referencial EMBI+ de JPMorgan Chase & Co.
Danielle Romero-Apsilos, portavoz de Citigroup en Nueva York, se negó a hacer comentarios sobre la transacción.
Paraguay, que declaró la suspensión de pagos de la deuda local en el 2003, recibe una calificación de B por parte de Standard & Poor's y de B2 por parte de Moody's Investors Service, ambos cinco niveles por debajo del grado de inversión.
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