La medida está contenida en la resolución 2876, expedida por la SDA, con la firma de directora legal ambiental de la entidad, Alexandra Lozano.
La multa, según la resolución, fue impuesta debido a que esa industria, que fabrica y comercializa hilazas y ocupa dos cuadras en la localidad de Fontibón, tiene una maquinaria y una subestación eléctrica con un motor que genera ruido por encima de los niveles máximos permitidos.
La industria -situada en la carrera 96G con calle 17B de Fontibón- funciona en una zona de uso residencial, donde los niveles máximos de ruido permitidos son de 65 decibeles en el día, y 55 en la noche.
No obstante, según las mediciones efectuadas por la Secretaría y consignadas en la resolución, el transformador de 5.000 kilovatios y la maquinaria de esa factoría producían 75,5 decibeles en el día (10,5 niveles por encima del límite señalado por las normas), y 64,5 decibeles en la noche (se excedía 9,5 decibeles).
Estos excesos los venían denunciando, desde noviembre del 2005, varios residentes del barrio Villemar (vecinos de la hilandería) a la SDA y a la Personería de Bogotá, debido a que los ruidos los tenían que soportar no solo en el día, sino también en la noche, porque esta fábrica funcionaba, antes, las 24 horas del día.
Por lo anterior, la Secretaría le abrió a la hilandería una investigación administrativa ambiental , y conminó a la empresa a que hiciera las obras requeridas para mitigar la "presión sonora".
La industria, posteriormente, en sus descargos alegó que en la factoría no había "ningún transformador" y que la autoridad ambiental había hecho la medición del ruido cuando la hilandería efectuaba obras en una de las esquinas de la fábrica.
Agregó que conla construcción de un nuevo inmueble en dicha esquina, "el ruido hacia el exterior se redujo de manera considerable".
Sin embargo, la Secretaría en una visita que hizo el 24 de julio del 2008, verificó que la Hilandería Fontibón continúa excediendo los niveles de ruido. Por eso, la multó.
El director de Control Ambiental de la SDA, Édgar Erazo, dijo que la sanción impuesta a la hilandería, "es un aviso de que se seguirán sanciones para todas las industrias y establecimientos comerciales que no cumpla con las normas ambientales y no silencien o mitiguen el impacto del ruido en la ciudad".
Agregó que el Distrito viene haciendo campañas educativas para que haya un cambio de actitud frente a la contaminación sonora. "Si eso no ocurre y se siguen infringiendo las normas ambientales, estamos dispuestos a aplicar la ley".
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