Son ellos quienes deben darle un mayor impulso a la asignación de crédito a los sectores productivos y estimular la demanda y la inversión.
De todas maneras, hay quienes insisten en que el Emisor debe seguir bajando las tasas, pues -en su concepto- aún hay espacio para aplicar una política monetaria más expansiva, es decir con más disponibilidad de dinero para gastar y, sobre todo, más barato.
Jorge Iván González, director del Centro de Investigaciones para el Desarrollo (CID) de la Universidad Nacional, sostiene que el banco central puede mantener su política de recorte de tasas, la cual debe reflejarse con más agresividad en el sistema financiero.
"El Emisor todavía tiene mucho margen para bajar tasas de interés y el sector financiero puede aplicar una política en esa misma dirección, pues los bancos manejan una lógica muy especulativa, comprando papeles del Gobierno y no de otorgar apoyo suficiente al sector productivo".
Otros analistas creen que en materia de tasas, al Banco de la República se le está acabando el espacio para nuevos recortes y no pueden generarse grandes expectativas en ese terreno.
Sin cambios
Hay quienes no comparten esa opinión y advierten que en política cambiaria no hay mucho espacio para la actuación del Emisor y, por el contrario, se corren otros riesgos.
"Por el lado de la revaluación no hay mucho que hacer, a no ser que haya controles de cambio mucho más exigentes. Pretender frenar la caída del dólar a través de compras masivas es costoso e ineficiente porque solo se acumularían reservas internacionales y se podría aumentar el costo de la deuda" dice Jorge Iván González, del CID.
El Banco de la República ha señalado que mantendrá su estrategia de intervenciones automáticas en el mercado, que se activan por un mecanismo previsto, pero las compras masivas de dólares estarían descartadas.
Más liquidez
Las propias instituciones de crédito consideran que es factible recortar más las tasas de los créditos si se dan condiciones como una baja de los intereses de la deuda interna de la nación y si el Emisor aumenta la liquidez.
Como quien dice, habrá préstamos más baratos solo si las autoridades económicas y las condiciones del mercado les dan más gabelas a la banca. El problema -dice Camilo Pérez, director de investigaciones económicas del Banco de Bogotá- "es que la demanda de crédito está frenada porque los colombianos no se quieren endeudar".
Daniel Niño, director de análisis de Bancolombia, advierte que el Emisor debe soltar más recursos a la economía "y las tasas del sistema a sus clientes seguirán bajando". Dice que el suministro extra de liquidez debe darse con baja de encajes y con compras de TES o dólares en el mercado.
FERNANDO GONZÁLEZ P.
REDACCIÓN DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS
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