Considerado como uno de los banqueros con más experiencia y credibilidad en el país, Forero está a la cabeza de Davivienda, una entidad que administra el 12 por ciento de los activos del sector del crédito en Colombia. PORTAFOLIO lo entrevistó.
¿Cuál es su percepción sobre la economía colombiana en estos tiempos de crisis?
Lo primero es que no creo que estemos en una crisis. Tenemos una reducción importante en nuestro crecimiento económico, con resultados cercanos al cero por ciento para el año. Pero de acuerdo con los pronósticos más recientes del FMI, América Latina va a decrecer más del 2,5 por ciento, con una fuerte caída de México y otra, más leve de Brasil. A la luz de esa situación, nuestro resultado es relativamente bueno.
¿Y el sector real?
Vamos a tener un crecimiento en el desempleo, lo cual es lamentable, pero veo que la evolución de los indicadores de los últimos meses nos permiten ser optimistas con respecto a varios sectores. Me refiero particularmente a la construcción, las obras de infraestructura, los servicios y varias áreas industriales. Creo que negocios relacionados con energía como alcohol carburante y biocombustibles representan una oportunidad muy interesante para el país.
¿Qué más ve en la economía?
Hay unos logros muy significativos en términos de inflación. El pronóstico hecho por el Banco de la República sobre un aumento en el IPC inferior al 4 por ciento en el año es muy importante y eso, unido a la solidez del sistema financiero, permitirá reducciones en las tasas de interés, tanto del banco como del mercado que podrán colaborar aún más en la reactivación de diversos sectores de la economía.
¿Qué le preocupa?
Las principales preocupaciones de todos están relacionadas con los negocios con Ecuador y Venezuela.
Pero aun allí creo que finalmente esos obstáculos serán superados porque tenemos fronteras vivas y relaciones de comercio que hacen muy difícil que se pueda cambiar súbitamente esta situación.
¿Por qué en Colombia el sector financiero no tuvo los problemas que registró en otras latitudes?
Creo que nosotros teníamos una experiencia y un aprendizaje de la crisis que se presentó en 1999. Esta depuró nuestro sistema y fortaleció el proceso de consolidación entre instituciones, impulsando la solvencia y garantizando la liquidez que permitió que garantizáramos el crédito hacia todos los sectores.
Eso además de una calidad de los activos hipotecarios y de consumo que ha permitido que podamos cumplir con nuestra principal obligación como es la de administrar los dineros del público e irrigar el crédito a la economía nacional.
Además la supervisión en Colombia se ha fortalecido en estos últimos años y el manejo macroeconómico permitió ubicar al país en niveles muy razonables de reservas y liquidez.
¿Ha visto algún coletazo de la situación internacional?
El impacto fue supremamente moderado. Había una exposición muy pequeña de inversiones en el exterior.
Tuvimos una preocupación sobre reducción en las líneas de crédito de nuestros bancos corresponsales que finalmente no se dio. También nos inquietó el acceso a los mercados de capitales internacionales que se han estrechado, pero es claro que esos mercados se vienen abriendo nuevamente. La evidencia es la colocación de los bonos de Ecopetrol y de EPM.
Eso demuestra que Colombia y el sector financiero podrán estar en una posición privilegiada en momentos en que los recursos internacionales vuelvan a los mercados emergentes.
Los índices de cartera mala han subido...
Es una materia de atención de todos los bancos. El deterioro ha sido en consumo y en la cartera de pequeñas y medianas empresas. Y aunque podemos tener un aumento durante este semestre, creemos que el incremento no será crítico porque además contamos con las reservas necesarias para cubrir eventuales pérdidas, sin que se afecten las instituciones. En el campo de la vivienda es muy interesante observar una calidad de cartera excelente, inferior al 2 por ciento.
¿Por qué la percepción del público en el sentido de que las tasas de interés no han bajado lo suficiente?
Creo que las tasas de interés han bajado en forma muy significativa. Eso lo evidenciamos en una reacción en el consumo que nuevamente empieza a crecer en la facturación de las tarjetas de crédito y en una forma más amplia y categórica en la reactivación en la adquisición de vivienda. Desde el mes de mayo ha habido un cambio en la percepción de los consumidores que se nota ya en las cifras.
¿A qué atribuye ese cambio?
Eso el resultado de un conjunto de cosas, incluyendo el programa del Gobierno de subsidio a las tasas de interés para la compra de vivienda nueva, que en Davivienda hemos acompañado con mucho entusiasmo. Inicialmente eran 300.000 millones de pesos, pero el mismo éxito del programa ha motivado al Ejecutivo a ampliarlo a casi 800.000 millones, lo que nos garantiza que eso cubrirá los créditos que se desembolsen hasta finales del 2010.
Las ventas de vivienda que venían cayendo a una tasa del 25 por ciento han reaccionado y en los dos meses pasados el crecimiento ha sido hasta del 100 por ciento en algunos segmentos. En el caso nuestro, en enero aprobamos créditos por 78.000 millones de pesos para este fin y en julio aprobamos 235.000 millones.
¿Qué opinión le merece la encuesta de Asobancaria sobre la percepción de servicios del sector financiero?
Es necesario que los bancos trabajemos en una forma mucho más efectiva para crear valores adicionales y reconocidos por nuestros clientes en nuestros productos.
Y adicionalmente, individualmente y como gremio, tenemos que desarrollar una habilidad adicional para poder comunicar que la capacidad de innovación y la competencia están siempre en beneficio de la comunidad y nuestros clientes.
¿Cómo va Davivienda?
Muy bien, principalmente en nuestro proceso de integración de actividades de Bansuperior, Bancafé y Confinanciera. Los resultados han sido mejores a los que inicialmente teníamos previsto. El mercado nos ha recibido en una forma muy amplia.
Perciben este nuevo banco universal como una nueva opción y tal vez al interior del proceso destacaría la conformación de un equipo de 10.000 funcionarios con la participación y el compromiso de individuos y ejecutivos de todas las organizaciones, que hoy comparten nuestra cultura corporativa y trabajan con gran sentido de pertenencia para lograr el objetivo de conformar esta institución, que es líder en el negocio financiero colombiano y regional.
A junio llegamos a 2,45 billones de pesos de patrimonio, activos por cerca de 22 billones equivalentes a una participación del 12 por ciento del mercado y utilidades por 224.000 millones de pesos.
¿Ve nuevas compras de entidades en el horizonte?
Estamos trabajando muy intensamente en el proceso de consolidación y ello nos llevará la mayor cantidad de nuestro esfuerzo. Sin embargo, la volatilidad y la llamada crisis pueden presentar oportunidades que estaremos analizando con mucho cuidado.
Hace unos meses hubo rumores de una posible venta...
Davivienda se convirtió en una institución muy atractiva para muchos jugadores internacionales y nuestros accionistas fueron visitados por algunos de ellos. Pero los socios mayoritarios han confirmado su intención de seguir adelante con el proyecto de consolidación del banco y sus filiales.
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