Nuevamente los temas en nuestro país ocurren a una velocidad vertiginosa y, sin embargo, se tiene la impresión que nada pasa.
El tema del acuerdo con Estados Unidos para la utilización de la bases militares pasó a ser diplomacia muda entre los gobiernos de Estados Unidos y Brasil, los verdaderos actores en este campo y la marionetas (Venezuela, Ecuador y Colombia), congraciándose con las potencias simplemente para fortalecer los proyectos presidencialistas, totalitaristas y reeleccionistas de sus presidentes.
Y los pueblos desempeñando el papel de idiotas útiles cuando se exacerban los nacionalismos. Próximos pasos: diálogo de Lula con Obama y citación en Argentina para continuar discutiendo el tema, con nuevas acusaciones de Colombia salidas de la Caja de Pandora del computador de 'Reyes', la fuente de la eterna información. Qué prolífero escritor era ese señor, ¿a qué horas hacía la guerra?
Mientras tanto, Colombia no fue condenada en Unasur, pero el conflicto continúa. La verdad a mí tampoco me gusta tener tanto militar extranjero en la región, más cuando proviene de un imperio que disfruta de las guerras: Vietnam, Irak, Afganistán, entre otras.
Y, como todo es economía política, las bases militares contribuyen a deteriorar aún más las relaciones comerciales con nuestros vecinos. Venezuela aprieta donde más duele, y esta vez parece ir en serio: no suministra gasolina en las fronteras, busca vendedores alternos que sí tienen los bienes que nosotros exportamos, aunque un poco más caros. La señora Kirchner viaja el martes próximo a Venezuela para recibir el cupo de 10.000 vehículos automotores que le había sido prometido a Colombia en el último diálogo amable Uribe-Chávez, y a negociar otros productos, especialmente agrícolas y manufacturados.
El comercio de fronteras no se acabará, aumentará el contrabando. El ganado en pie pasará caminando los límites y será sacrificado en Venezuela, los pimpineros cruzarán por otra parte, habrá más corrupción de lado y lado. La integración fronteriza continuará a pesar de la política, pero con graves consecuencias para la institucionalidad que se había creado.
La crisis con Venezuela y Ecuador generará en el corto plazo más devaluación, lo que justificará el mantenimiento de las medidas de salvaguardia impuestas por el Gobierno de Correa para el ingreso de productos colombianos al vecino país. Los grandes ganadores, además de Argentina y Brasil, serán los empresarios de Venezuela y Ecuador que estarán haciendo su 'agosto' con la protección y algunas multinacionales que operan en su interior. Regresamos a la década de los 80, cuando no había zona de libre comercio.
Simultáneamente anuncian que se estudia imponer nuevas condiciones laborales en el TLC. ¿Será esto parte del acuerdo de la instalación de las bases militares? Se refuerza la bondad de este Acuerdo diciendo que entre Chile y Estados Unidos aumentó el comercio 216 por ciento. Las exportaciones de Norteamérica crecieron 316 por ciento y las de Chile sólo 120 por ciento. Si yo me gano 10 pesos y usted 500, los dos recibimos 255 pesos.
Mientras tanto, en el presupuesto nacional bajará el gasto en lo social y no en lo militar. ¿Cómo hacerlo cuando día a día creamos nuevos enemigos en el vecindario? Con la excepción de Perú, todos desconfían de nuestro Gobierno en Suramérica, pero dizque somos los amigos del imperio. 'Recuerda Panamá'.
dgumanam@unal.edu.co
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