En las últimas semanas, las acciones locales han presentado una clara tendencia al alza, lo cual ha llevado a que algunos títulos (por ejemplo ISA) hayan registrado niveles que no se habían presentado en los últimos tres años, a la vez que el Igbc parece haberse estabilizado por encima de los 10.000 puntos.
Existen diversos factores que han conducido a la reciente apreciación de las acciones locales, y que en algunos casos generan dudas frente a la permanencia de esta coyuntura de mercado. Las bajas tasas de interés han llevado a diversos inversionistas a buscar opciones para invertir sus recursos, las cuales ofrezcan una rentabilidad esperada superior a la que podrían obtener con un instrumento de renta fija como un CDT.
Adicionalmente, los altos niveles de liquidez del mercado han conducido no sólo a que se presente una mayor demanda por activos de renta fija (como se ha evidenciado en las recientes emisiones de títulos de deuda corporativa), sino que también ha llevado a que los distintos inversionistas locales demanden otro tipo de activos como acciones. Este aspecto cobra especial relevancia dadas las limitaciones de algunos inversionistas institucionales para diversificar sus portafolios y dada la gran exposición que tienen los portafolios de los fondos de pensiones obligatorias a títulos de deuda pública.
Si a los factores mencionados anteriormente se le suma las condiciones favorables que se han evidenciado en los mercados internacionales, en especial los de renta variable y commodities, el ambiente para la valorización de las acciones locales es más que propicio. La expectativa frente a la recuperación de la economía estadounidense, sumada a las amplias inyecciones de liquidez que han hecho los bancos centrales de las principales economías del mundo ha conducido a que se genere un comportamiento al alza en los principales índices bursátiles del mundo. Del mismo modo, ante la expectativa de una mayor demanda global durante los próximos años se han generado presiones al alza sobre los precios de las materias primas.
Sin embargo, existen dudas frente a la sostenibilidad de los precios de las acciones en el mediano plazo dados los cambios potenciales que se puedan presentar en los factores que han ejercido la mayor influencia sobre la valorización de las mismas.
Como primera medida, es necesario tener en cuenta que si bien es cierto que algunos agentes pueden haber ajustado sus expectativas de crecimiento a futuro, en términos generales se puede observar que a nivel local las expectativas de crecimiento se han mantenido estables durante los últimos meses.
Si a esto se le agrega la estabilidad relativa que han presentado los factores que teóricamente determinan el costo del capital, se podría estimar que gran parte de la apreciación reciente de las acciones ha estado asociado a factores de liquidez y de recomposición de los portafolios de los inversionistas.
Si bien es cierto que en el corto plazo no se estima que vuelva la tendencia al alza en las tasas de interés locales, en la medida en que durante el 2010 se reduzcan los temores frente a la desaceleración de la actividad económica, la probabilidad de incrementos en las tasas de interés se hace mayor. Bajo este escenario, y partiendo de un supuesto de estabilidad en el nivel de precios de la economía, se prevé que en la medida en que las tasas pasivas reaccionen ante este posible incremento en la tasa de interés de intervención, los CDT volverán a constituirse en una alternativa importante de inversión.
En este contexto de tasas de interés al alza durante 2010 y ante los bajos vencimientos de TES que se presentarán a lo largo del 2010, la liquidez que se presente en el mercado va a ser cada vez menor. En este sentido, los factores que están jugando a favor de la apreciación de las acciones se pueden constituir en uno de sus limitantes a lo largo del próximo año.
Ante esta situación, solamente aspectos que afecten directamente a las empresas listadas en bolsa, como cambios en las expectativas de crecimiento de su generación de caja, podrían contrarrestar los efectos mencionados.
En resumen, Corficolombiana estima que en la medida en que se presente un escenario de leve recuperación económica, y que a la vez empiece el ciclo de política monetaria contraccionista por parte del Banco de la República, el espacio para que continúen valorizándose las acciones locales se vuelve limitado. Aún si se incorpora dentro de las expectativas de los agentes un nuevo panorama de crecimiento de las utilidades de las empresas a nivel local, las condiciones de menor liquidez esperadas para el próximo año se deberían traducir en un menor espacio para la valorización de los activos locales.
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