En este encuentro se discutió el problema de inestabilidad del sector financiero y las posibles herramientas de política macroeconómica para reactivar la economía. Los encargados de la política monetaria de la Unión Europea, y de países como Israel y Canadá, junto con algunos académicos invitados, como Kenneth Rogoff y Carl Walsh, coincidieron en que alcanzar una recuperación sostenible va a ser el gran reto para los próximos meses. Pero el gran interrogante que se plantea es: ¿cómo lograrlo? La respuesta no es clara si se tiene en cuenta el alto déficit fiscal generado por los rescates y la necesidad de cumplir el mandato de una tasa de inflación controlada.
En marzo pasado los encargados de la política económica estadounidense diseñaron un plan de estímulo por 787.000 millones de dólares que fue aprobado por el Congreso. Este plan ha servido para reanimar la economía, pero ha dejado al Gobierno con un gran déficit fiscal. Según un reporte de la Oficina de Administración y Presupuesto de Estados Unidos publicado el pasado 25 de agosto, el déficit fiscal para el año fiscal 2009, que culmina el 31 de septiembre, será de 11,2 por ciento del PIB (1,58 billones de dólares). Es claro que el Gobierno estadounidense no podrá sostener un déficit tan alto por mucho tiempo, y mucho menos diseñar un plan de estímulo adicional que genere un déficit aún mayor, sin generar expectativas inflacionarias.
Uno de los principales retos para la Reserva Federal es mantener la credibilidad en su mandato de control de la inflación al mismo tiempo que se enfrenta al déficit fiscal más alto de los últimos años. Tal como señala el economista Nouriel Roubini, determinar el momento adecuado para empezar a subir la tasa de interés de referencia es esencial para evitar un repunte de la crisis acompañado de una posible deflación en el caso de tomar una decisión prematura, o acompañado de una tasa alta de inflación si la decisión es tardía.
Cabe resaltar que esta tarea de lograr una recuperación sostenible de la economía seguiría en manos de Ben Bernanke, tras el anuncio de su nominación para un segundo periodo al frente de la Reserva Federal por parte del Presidente Barack Obama el martes pasado. Se espera que el Congreso apruebe este segundo periodo para dar continuidad a la política monetaria. Es así que uno de los grandes retos para Bernanke será encontrar una fórmula para alcanzar una recuperación sostenible, y adicionalmente mejorar la regulación del sistema financiero para evitar futuras crisis.
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