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Viernes 25 de Mayo de 2012

¿Qué pasaría si hubiese democracia?

En Unasur, los presidentes de Suramérica se sometieron a un espectáculo que fue observado por los ciudadanos de sus respectivos países de la misma manera como, me imagino, ocurría en el Circo Romano cuando se producían los combates entre gladiadores.

Fue un ejercicio de machismo deprimente, presidido por una dama, la presidenta de Argentina. Lo único que realmente se trató fue el tema de la utilización de las bases militares en Colombia, en el que ni siquiera se conoció el contenido del tratado, que supuestamente ya ha sido negociado y no ha sido firmado.

No estuvo presente el principal actor, aunque había sido invitado, el presidente de Estados Unidos, Barak Obama, que continúa dedicado a tratar de sacar adelante su reforma a la salud y a lidiar con su descendente popularidad.

Faltó la consabida encuesta para saber quién o quiénes habían ganado en el debate. El resultado fue que continúa vigente por parte de Colombia, la suscripción del tratado y se le exige el compromiso de asegurar que se respetará la soberanía de los países, como si pudiese comprometer al Gobierno estadounidense; se acordó volver a tratar el tema en un foro menor de la misma organización.

A Uribe y Chávez les sirvió el debate para distraer la discusión alrededor de los grandes problemas de sus respectivos países. Ambos endurecieron posiciones, el uno reiterando su manido discurso de la Seguridad Democrática y el combate al terrorismo y, el otro, su lucha contra el imperialismo para justificar su carrera armamentista y las sanciones comerciales a Colombia, como cualquier presidente gringo endureciendo el embargo contra Cuba.

Los perdedores: nuestros países y sus ciudadanos. En lo personal, estoy harto, (aunque se molesten algunos), en la misma proporción con esos dos personajes. No me merecen el menor respeto y las cosas buenas que pudieron hacer con la mano, las han borrado con lujo de detalles con el codo. Son soberbios, faltan a la verdad, no soportan las instituciones, así como a todo aquello que les haga sombra. Ningún bien le hacen a la paz y la democracia.

Ciudadanos uribistas y no uribistas, chavistas y no chavistas, en Colombia y Venezuela, somos hermanos. Si no fuera porque las exageraciones y desaforadas peroratas de estos dos presidentes nos tienen en una situación de conflicto real y peligrosa, que inclusive nos podría llevar a un punto de no retorno, podría considerarse que asistimos impávidos a una mediocre tragicomedia.

Me pregunto, ¿qué pasaría si Obama, por casualidad, y en un gesto de cordura y valentía, pudiese recuperar su liderazgo y escuchara a otros presidentes de Latinoamérica? Es decir, que volviera a ser el demócrata integral que tanto nos ilusionó.

¿Qué ocurriría si se levantase el embargo a Cuba, si no se firmara el convenio de las bases militares, si se enterrara el TLC, que únicamente sirve a las transnacionales, entre otras cosas, a costa de la salud de los pueblos y, en lugar de eso, se planteará una real estrategia de cooperación política, social, económica y comercial con Latinoamérica?

A lo mejor nuestros países consolidarían sus democracias y miraríamos realmente hacia la solución de los infinitos problemas de nuestros pueblos. ¡Soñar no cuesta nada!

dgumanam@unal.edu.co

Publicación
portafolio.co
Sección
Editorial - opinión
Fecha de publicación
2 de septiembre de 2009
Autor
GERMÁN UMAÑA M. Profesor (P) de la Universidad Nacional

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