En julio, este ingreso no presentó crecimiento alguno y en términos anuales cayó 2,4 por ciento.
Si bien, se observa una mejora en la tendencia que venía presentando, este dato sugiere que la recuperación del consumo en este país aun podría tardarse, más aun si se tienen en cuenta las cifras de empleo publicadas recientemente.
Ante los esfuerzos realizados por el Gobierno y la Reserva Federal para contener los efectos de esta crisis económica en Estados Unidos, los mercados han empezado a reaccionar positivamente. De acuerdo con las cifras preliminar publicadas por el Bureau Economic Analysis el 27 de agosto pasado, el producto interno bruto presentó una caída anualizada de 1 por ciento en el segundo trimestre del 2009, frente a un crecimiento de 1,5 por ciento en el mismo periodo del 2008.
Las mayores contribuciones a la caída del PIB las ejercieron la inversión privada (-2,64 puntos porcentuales), tanto residencial como no residencial, y el consumo personal (-0,88 pp).
El Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal (Fomc por sus siglas en inglés), en su reunión del 12 de agosto, anunció que mantendrá las tasas de interés estables en un rango de 0 y 0,25 por ciento, y agregó que la medida será por por un largo tiempo, señalando que la economía de este país muestra señales de estabilización luego de 20 meses de recesión.
Sin embargo, las últimas cifras publicadas sobre ingreso personal en Estados Unidos mostraron que la estabilización de la economía no es de la magnitud que espera el mercado. En julio, este ingreso no presentó crecimiento alguno y en términos anuales cayó 2,4 por ciento.
Aunque se observa una mejora en la tendencia que venía presentando (el mes pasado cayó a una tasa anual 3,4 por ciento), este dato sugiere que la recuperación del consumo aún podría tardarse, más todavía si se tiene en cuenta las cifras de empleo publicadas recientemente y las expectativas que tiene el Gobierno sobre ésta.
El viernes, el Departamento de Trabajo de Estados Unidos anunció que en agosto se destruyeron 216.000 empleos no agrícolas, frente a un nivel esperado por el mercado de 200.000. En julio se destruyeron 276.000 empleos y en el mismo periodo del año pasado fueron 175.000. El pico en la destrucción de empleos desde que empezó la crisis fue en enero pasado, cuando se perdieron 741.000 empleos.
Bajo este escenario, la tasa de desempleo para agosto se incrementó en 0,3 puntos porcentuales y se ubicó en 9,7 por ciento. Esta cifra genera preocupaciones en torno a la recuperación del consumo, ya que ante mayores niveles de desempleo las expectativas de los agentes frente a su ingreso permanente disminuyen, más aún si las estimaciones del Gobierno apuntan a que la recuperación del mercado laboral no empezará hasta mediados de 2010.
Teniendo en cuenta que el consumo es uno de los rubros que más contribuye al crecimiento de la actividad económica, es posible esperar que ésta sea más lenta en E.U. de lo estimado por los principales analistas del mercado.
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