Esto significa que los próximos gobiernos se encontrarán no sólo con la obligación, por ley, de destinar recursos del presupuesto para obras de infraestructura, pensiones, transferencias a las regiones y a las universidades, entre otras, que hacen que hoy el presupuesto sea inflexible en más o menos un 70 por ciento, sino que además deberán apartar recursos para proyectos estratégicos.
Estudios de la Contraloría General de la República señalan que entre 2006 y 2008 se comprometieron recursos de vigencias futuras por 42,65 billones de pesos, entre las que se cuentan las del Gobierno nacional, que son la mayoría, y las provenientes de recursos propios de diferentes entidades.
Entre los proyectos estarían por ejemplo, la autopista Ruta del Sol para la cual ya se comprometieron partidas hasta el 2025, o el transporte público de Armenia hasta el 2016 (al que se suman el resto de transportes masivos), o la red férrea del Atlántico hasta el 2013 o para el sistema ferroviario central cuyos compromisos están hasta el 2025, entre muchos otros, según los documentos Conpes que reposan en Planeación Nacional.
Y si bien el ente de control dice que el Gobierno no puede comprometer recursos más allá de su periodo constitucional, es decir cuatro años, a través de la declaratoria de un proyecto o programa como de 'importancia estratégica' por parte del Consejo Nacional de Política Económica y Social se puede superar ese tiempo.
"Esas son vigencias abiertas por el Gobierno central, que si las clasifica como especiales o excepcionales pueden ir más allá de su propio mandato", señala el ex ministro de Hacienda Juan Camilo Restrepo.
En todo caso, desde hace un buen tiempo, expertos como los ex ministros Guillermo Perry o el mismo Restrepo y gremios como Anif, han llamando la atención sobre quién lleva las cuentas de las vigencias futuras.
"Parecería que en materia presupuestal futura el país estuviera en 'piloto automático'. ¿Quién está llevando las cuentas sobre los compromisos acumulados y las presiones fiscales que está generando este mecanismo de las vigencias futuras?", se preguntó Anif en su comentario económico del primero de octubre.
"¿Cuánto valen las vigencias futuras que se han abierto últimamente? ¿Qué tan amarrados están quedando los presupuestos públicos hacia adelante? ¿Se está sembrando el germen de nuevas reformas tributarias o de endeudamientos mayores por el uso desmesurado de las vigencias futuras? ¿Le quedarán atadas las manos a los gobiernos venideros para asignar el gasto ante el alud de vigencias futuras que parece haberse abierto durante los últimos años?", se pregunta el ex ministro Restrepo.
Las cuentas actuales
Aunque ha sido prácticamente imposible que desde el Ministerio de Hacienda se dé un detalle público de esas cuentas, las contralorías General de la República y de Bogotá, han hecho sus propios análisis, basados en cifras de esa cartera y del Presupuesto Nacional.
El ente de control encontró que entre el 2006 y el 2008 el Gobierno comprometió vigencias futuras por más de 42,65 billones de pesos, para los que se deberían apartar dineros hasta el 2010. El sector que más obligaciones tiene es el de transporte, con 12,35 billones de pesos.
Anif ha señalado que en el Invías la relación vigencias futuras/presupuesto actual ya llega al 75 por ciento en esa entidad.
"El mal entendimiento de la descentralización fiscal, presiona vigencias futuras por 2,1 billones de pesos (hasta el 2027)", dice Anif.
Qué es una vigencia futura
Las vigencias futuras son la autorización de cargar recursos a presupuestos de los años venideros.
En su libro 'Derecho presupuestal colombiano', el ex ministro Juan Camilo Restrepo explica que hay dos clases de vigencias futuras: las ordinarias que se autorizan por parte del Consejo de Política Fiscal (Confis). Y las excepcionales que pueden ser en los sectores de infraestructura, energía, comunicaciones, aeronáutica, defensa y seguridad y garantías a los contratos de concesión.
El Conpes además, puede declarar proyectos de importancia estratégica para asignar esas vigencias.
En el 2009 esa instancia ha declarado de 'importancia estratégica' 12 proyectos.
Publicidad