Cuando en 1984, Eulalia Arboleda ingreso a la entonces Caja Social de Ahorro como vicepresidenta de operaciones, no se imaginó que iba a terminar dirgiendo una entidad que hoy tiene 6.000 empleados y una de las marcas más reconocidas del sector financiero.
Tras 25 años de ser uno de los íconos femeninos de la banca nacional y de haber sortado las crisis financieras que vivió el país, Arboleda se retira de su cargo para darle más tiempo a su familia y a sus hobbies, como también para seguir trabajando, aunque a un ritmo más sosegado.
A finales de este mes le entregará el puesto a Carlos Upegui, quien viene de ser vicepresidente del Banco de Bogotá, y antes de finiquitar ese ciclo de su vida, habló con este diario.
¿Cuál es su balance del sector financiero en los últimos 25 años?
La industria aprendió de las crisis que tuvo que vivir y eso le ha pemitido enfrentar la actual en mejores concidiones, con una capacidad de seguir manteniendo irrigada a la economía con crédito y sirviendo como palanca contracícilica, con los préstamos de vivienda.
¿Cómo vivió la crisis de 1999-2000?
En ese momento estaba en la Caja y no en el sector de vivienda, razón por la que no nos tocó tan duro. En general todo el sector quedó muy afectado y se disminuyeron márgenes.
¿Cómo le fue con la entrada de los bancos españoles de los que se esperaba un revolcón del sector y luego con la ola de fusiones que empezó con Bancolombia y sus filiales?
La llegada de los internacionales ha sido positiva porque cuando hay más competencia hay más exigencia al interior de las organizaciones. Se temía que vinieran a barrer con los locales y lo que se vio fue que la banca colombiana es profesional, eficiente y con capacidad de competir de tu a tu con los extranjeros. En cuanto a las fusiones, han sido procesos interesantes que permitieron consolidar el sector. A nosotros, que unimos a Colmena y la Caja Social nos ha ido muy bien, y contamos hoy con un nuevo accionistas que no solo ha aportado capital, sino conocimiento que genera valor a la organización.
Precisamente, se ha rumorado sobre el ingreso del canadiense Scotiabank, el cual estaría interesado en comprar un banco y se ha mencionado al Bcsc, ¿es una especulación con fundamento?
No. La el banco ya hizo un proceso de venta de una parte de sus acciones, pero la Fundación Social, que tiene un poco más del 70 por ciento del capital, tiene clarísimo que quiere seguir siendo el mayoritario.
Ahora llegan nuevos jugadores al negocio de las microfinanzas, que es el que tiene mayor potencial de crecimiento porque la competencia ya no está entre los estratos altos, sino los populares y quienes tengan hoy las habilidades para llegar a esos mercados van a tener más fortalezas que las demás.
¿Qué es lo más satisfactorio y lo más aburridor de ser banquera?
Las satisfacciones son muchas y en particular porque esta institución pertenece a la Fundación Social, la cual tiene una apuesta clara de responsabilidad social y cuando uno sabe que su trabajo contribuye a mejorar las condiciones de vida de un grupo de colombianos, queda muy satisfecho y más que aburridor, diría que ejercer un cargo de responsabilidad como este tiene ratos complicados y de mayor estrés, pero desde que se tenga el equipo humano adecuado se pueden tomar mejores decisiones y creo que eso ha sido uno de mis logros.
¿Cómo enfrenta la mala imagen de los banqueros?
Con comunicación adecuada y construyendo una mejor cultura financiera. Desafortunadamente parte de la imagen negativa se da por fallas reales, pero también se ignora lo positivo de tener una banca sólida y consolidada, pues es un motor de desarrollo. Es imposible que no se cometan errores en un negocio que maneja un volumen de transacciones tan grande. Lo importante es enfrentarlos, capacitando a los clientes para que entiendan sus productos y los puedan administrar bien. Muchos de los líos nacen cuando se asesora mal y el cliente no queda satisfecho. Por eso el gran reto de los banqueros está en ser mucho más asertivos, tener productos sencillos y ser transparentes en el manejo de la información y de las tarifas.
¿Cómo ve el futuro del Bcsc? ¿está conforme con la posición que ocupan dentro del escalafón bancario del país?
Está fortalecido, con capacidad para seguir en banca popular y apoyar la vivienda, así como el proceso de bancarización que vive el país, en el que es líder y tiene todas las condiciones para seguirlo siendo. De hecho, los nichos en los que está el Bcsc (las microfinanzas) son los de mayor potencial en el país, pues ya no se puede pretender seguir creciendo en los estratos altos, sino llegar a los que no tienen acceso a los bancos. Por eso incluso hoy hay nuevos jugadores en microfinanzas y los que tengan habilidades para hacerlo son a los que mejor les va a ir.
Hace pocos años las mujeres dominaban la dirigencia de la banca nacional, con su salida solo va a quedar una ¿qué pasó?
Esa realidad sigue siendo válida, la mujer tiene una importante capacidad para la banca, no por su género, sino porque se han preparado para cumplir con los retos del sector. Además sigue habiendo una importante presencia femenina, pues hay muchas gerentes de oficinas y en niveles directivos. Incluso podría pensar que es uno de los sectores económicos con más presencia de mujeres en cargos directivos.
'La clave está en ser organizado'
Aunque Eulalia Arboleda se casó terminando la universidad y tuvo dos de sus tres hijos antes de ingresar a la Caja Social, su familia también creció con el banco.
Sus hijos son ingeniero civil, industrial y administrador de empresas y ninguno trabaja en banca. Ahora que planea dedicarse a la asesoría como independiente, espera tener más tiempo para ellos, su esposo y sus ocho hermanos.
También aprovechará para escuchar más música, leer más y prácticar el golf. Ante la pregunta sobre qué tan difícil ha sido dirigir un banco y una familia, dice que si bien tuvo que ser más organizada y disciplinada, la clave fue planear bien y sacrificar cosas personales, como amigos y hobbies para asegurarse de que sus dos focos (hogar y trabajo) fueran siempre la prioridad.
- Publicación
- portafolio.co
- Sección
- Otros
- Fecha de publicación
- 30 de octubre de 2009
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