El restablecimiento de las relaciones diplomáticas, por sí solas, no garantiza que el comercio binacional regrese de inmediato a los mismos niveles del 2008.
Según la firma colombiana de consultoría Dominion, existen una serie de factores negativos que van desde el débil momento de la economía ecuatoriana hasta los altos niveles de desconfianza sobre la estabilidad de las relaciones.
Dominion se refiere al estudio de Quantum Informe que indica que el ambiente político interno de Ecuador es tenso y que cada vez hay más ciudadanos en desacuerdo con el gobierno de Rafael Correa, incluso de sectores populares como los indígenas y los maestros.
Y aunque, el Gobierno es respaldado en su política nacionalista, el 82 por ciento de los ecuatorianos considera necesario restablecer las relaciones con Colombia, según una encuesta reciente realizada en ese país.
Es más, el 61 por ciento de los consultados en Quito y Guayaquil no está de acuerdo con que Ecuador forme una alianza con Venezuela, Cuba y Nicaragua, en el denominado bloque Alba. El 40 por ciento de la población cree que E.U. es el país con el que Ecuador debe firmar acuerdos de cooperación económica.
Así mismo, se han vuelto comunes las advertencias de los analistas económicos de ese país en torno al futuro de la economía. Como todos los países del mundo, Ecuador atraviesa por una coyuntura económica difícil que lo llevaría a terminar el 2009 con crecimiento negativo, mientras que en el 2010 apenas se lograría una cifra positiva mínima.
A ello se suman las dificultades en el manejo fiscal del año entrante y la estrategia de confrontación que el Gobierno tiene con los acreedores externos e internos, que cierra fuentes de financiación para el Estado y para el sector privado.
De acuerdo con las previsiones del Banco Central, el crecimiento del 2009 cerraría en 0,98 por ciento, pero datos de los resultados de los dos primeros trimestres de este año revelan caídas de 1,31 y 0,26 por ciento, respectivamente.
Incertidumbre en ambos países
Otro de los factores en contra de la recuperación de la confianza comercial entre las dos naciones es la incerti- dumbre generada por la falta de garantías para la inversión privada en actividades productivas.Y aunque las relaciones diplomáticas sean restablecidas en los próximos días, los constantes ruidos generados por factores políticos externos influenciados principalmente por Venezuela y Estados Unidos, hacen que se mantengan las dudas entre los empresarios sobre la estabilidad de las relaciones entre los dos países.
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