Las pirámides de Bernard Madoff, en E.U., y de David Murcia Guzmán, en Colombia, son apenas dos muestras palpables de los casos de fraudes que se han detectado en el mundo en los últimos dos años.
A ellos hay que sumarles miles de casos registrados, no solo en el sector financiero, sino también en el empresarial y, por supuesto, en el sector público de muchos países.
Según el estudio 'Servicios de prevención de fraude del Reino Unido', los modelos de fraude que más crecieron entre el segundo semestre del 2008 y el primer semestre del 2009 fueron los actos deshonestos (69 por ciento), los fraudes monetarios (50 por ciento) y el robo de información (73 por ciento).
Por su parte, un informe denominado 'Reporte a la nación en fraude ocupacional y abuso 2008' sostiene que en Estados Unidos las organizaciones pierden por ese fenómeno alrededor del 7 por ciento de sus utilidades anuales, es decir, 994.000 millones de dólares del 2008. La pérdida media por cada fraude se estima en 175.000 dólares.
Las cifras serán presentadas hoy en el Tercer Congreso de Prevención de Fraude y Seguridad que realizará la Asociación Bancaria en Bogotá.
Golpe a la banca
El sector financiero es donde la crisis mundial ha facilitado más los fraudes en los últimos meses. Según un reporte de la firma de consultoría de riesgo Kroll, la banca pasó de ser la tercera industria con mayores pérdidas por fraude en el 2008 a ocupar el primer lugar en el 2009 y esto coincide precisamente con la debacle financiera internacional.
Colombia no ha sido ajena a ese fenómeno. Casos como el registrado en la Fiduciaria Bogotá, que fue objeto de un desfalco por 70.000 millones de pesos que hacían parte de un pasivo pensional de Ecopetrol, y el del fondos de pensiones y cesantías Porvenir (por unos 10.000 millones de pesos) son dos ejemplos de ello.
En el sector empresarial es famoso el caso de Bavaria, en donde el tesorero de la compañía se apropió de 1.400 millones de pesos.
De todas maneras, sobre el volumen de fraudes en Colombia no existen cifras, entre otras cosas, porque muchas compañías no denuncian por temor a poner en riesgo su imagen.
El estudio Global Fraud Report, que se hace con base en más de 700 encuestas a los presidentes de las principales empresas de todo el mundo, indica que el 53 por ciento de los entrevistados reportó a octubre pasado un aumento en el nivel de fraude.
El reporte de Kroll y The Economist Intelligence United señala además que el mayor impacto de lavado de dinero se dio en el sector financiero.
Destaca también que en servicios profesionales las pérdidas por fraude se duplicaron en el último año.
Ernesto Carrasco, presidente de Kroll en Colombia dice que, de acuerdo con el estudio, "Latinoamérica presenta números muy arriba de la media mundial en las modalidades de robo de activos físicos, sustracción de información, conflicto de intereses, corrupción y fraude comercial".
La modalidad que presenta mayor incidencia en la industria financiera mundial es la corrupción interna privada con actos de sobornos, conflictos de intereses, extorsiones y gratificaciones en contra de políticas de las entidades.
Otras modalidades de delitos se presentan con el manejo de dinero en efectivo, declaraciones fraudulentas, pagos, manipulación de cheques, robo de identidad y hasta en la nómina.
Cifras que inquietan
El estudio Global Fraud Report señala que las grandes organizaciones con ventas superiores a 5.000 millones de dólares, tuvieron pérdidas superiores a los 25,8 millones de dólares.
"La industria de servicios financieros es la más afectada en términos de frecuencia y monto de afectación, con 15,2 millones de dólares en los últimos tres años. El riesgo de afectación de esta industria creció un 86 por ciento en el último año", dice el reporte.
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