El 1 de julio de 1990 se llevó a cabo la unión económica, monetaria y social de las dos Alemanias, y el 3 de octubre entró en vigor el Tratado de Unificación de la RFA y la RDA. Las primeras elecciones se celebraron el 2 de diciembre de ese mismo año.
Con la reunificación, Berlín recuperó la capitalidad, aprobada por el Parlamento Federal en junio de 1991, y en agosto de 1999 el Gobierno se instaló oficialmente allí.
Según afirmó el canciller Kohl en el décimo aniversario de la caída, el proceso no hubiera sido posible sin el apoyo de Estados Unidos y la URSS. Fue fundamental el papel de Gorbachov y del entonces presidente estadounidense, George Bush.
Kohl, artífice de la reunificación, fue sustituido por el socialdemócrata Gerhard Schröeder (1998-2005), el encargado de trasladar el gobierno a Berlín, y años después, los democristianos volvieron a la Cancillería con una mujer, Ángela Merkel, procedente del este.
Lo primero que llama la atención de Berlín es la renovación arquitectónica, como la cúpula de cristal del Reichstag (Parlamento), obra del arquitecto Norman Foster.
Otro lugar emblemático, es la Postdamer Platz, en Berlín Este, que pasó de ser un descampado, a un espacio en el que se ha construido el Sony Center y una docena de edificios diseñados por arquitectos de renombre.
Del viejo Berlín queda 1,3 kilómetros de muro, conocido como el East Side Gallery, donde un centenar de artistas de todo el mundo estamparon sus grafitis tras la caída.
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