Los líderes y reguladores de todo el mundo que están tratando de controlar la paga de los banqueros proponen medidas que van desde combatir las bonificaciones garantizadas hasta recuperar remuneraciones de años previos si las pérdidas aumentan.
La cuestión que apenas se ha abordado es la que más provoca la ira del público: ¿Cuánto dinero es demasiado?
Expertos en gestión y remuneración empresariales dicen que las nuevas reglas en su mayor parte contribuirán a eliminar planes como aquellos que vinculaban las bonificaciones a la cantidad de bonos hipotecarios de alto riesgo creados, por ejemplo, o que recompensaban operaciones financieras que luego fallaron.
Las pautas respaldadas por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el resto del Grupo de los 20 países buscan desalentar la excesiva toma de riesgos por parte de empleados en el sector financiero.
Mark Poerio, abogado que se ocupa de asuntos de remuneración en Paul, Hastings, Janofsky & Walker, dice que las reglas propuestas vincularán mejor las recompensas con conductas que crean éxito y estabilidad a largo plazo. Las restricciones no reducirán la paga en general, dice Poerio, quien asesora a compañías financieras. "Me sorprendería ver reducciones".
Solo en siete compañías que recibieron rescates extraordinarios el Gobierno está reduciendo algunos sueldos, y sólo dos de ellas son bancos grandes. Kenneth Feinberg, el encargado especial de Obama en materia de remuneración, ha ordenado que a los 25 ejecutivos principales de estas empresas se les reduzca la paga total, junto con bonificaciones, un promedio de 50 por ciento. Bank of America Corp., Citigroup Inc. y la aseguradora American International Group Inc. están entre las empresas supervisadas por Feinberg.
El funcionario dice que sus reducciones salariales deberían servir como modelo para el resto de Wall Street. También dice que existe el riesgo de que empleados claves abandonen las siete empresas que el supervisa. Poerio dice que es improbable que bancos como Goldman Sachs, que devolvieron los préstamos gubernamentales recibidos en el apogeo de la crisis, sigan el ejemplo de Feinberg y reduzcan la paga.
Los reguladores y legisladores deberían concentrarse en crear los incentivos apropiados en los planes salariales, dice el ex representante Michael Oxley, patrocinador, junto con el senador Paul Sarbanes, de la ley de 2002 que impuso nuevos requisitos a los gerentes y las juntas de directores después de los fraudes cometidos en Enron Corp. y WorldCom Inc.
Las bonificaciones pagadas a empleados del sector bursátil en Nueva York alcanzaron su máximo de 34.100 millones de dólares en 2006, según el contralor del estado de Nueva York, Thomas DiNapoli.
Mayores bonificaciones en 2009
Alan Johnson, consultor de remuneración en Nueva York, espera que la paga de Wall Street en 2009 aumente 40 por ciento a alrededor de 26.000 millones de dólares.
Los bonos pagadas a empleados bancarios de Londres pue- den aumentar 50 por ciento a 10.000 millones de dólares este año, según el Centre for Economics and Business Research Ltd.
Las bonificaciones están recibiendo un impulso de las crecientes ganancias en los bancos que salieron de la crisis crediticia en mejor condición.
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