La caída de las exportaciones hacia Venezuela fue de 71,1 por ciento en octubre, de acuerdo con los registros de la Dian, y llegaron en el mes a 185 millones de dólares. Por su parte, los reportes del Dane muestran grandes caídas de las ventas al exterior de departamentos como Norte de Santander, Arauca o La Guajira, y de otros como Córdoba y Sucre, que no son de la frontera pero que vendían buena parte de su producción ganadera hacia Venezuela.
En septiembre, las exportaciones no tradicionales de Norte de Santander se derrumbaron en 89 por ciento, mientras que las de La Guajira cayeron casi en 100 por ciento. Santander exportó 60,8 por ciento menos. Según cálculos del Banco de la República y Planeación Nacional, una caída abrupta de 60 por ciento en las ventas hacia Venezuela podría significar una caída de uno por ciento en los salarios promedio en el país. El PIB colombiano tendría un impacto negativo del 1,01 por ciento y el consumo, del 0,51 por ciento.
El presidente de Ascoltex, Iván Amaya, afirma que los textileros y confeccionistas se vienen afectando incluso antes de las últimas decisiones del gobierno de Caracas.
El sector exportó 1.200 millones de dólares en el 2008 y este año solo espera mover 600 millones. Confecciones Colombia, productora de marcas como la reconocida Everfit, revela haber recibido un efecto directo sobre sus ingresos debido a las dificultades comerciales con Venezuela, aunque no los cuantifica.
Según Fabricato, las complicaciones políticas y comerciales con el vecino le han causado en lo corrido del año una disminución a las ventas hacia ese destino de 35,2 por ciento, especialmente desde mayo, cuando los textiles fueron excluidos de la lista de productos preferenciales.
De acuerdo con el presidente de Pizano S. A., Enrique Camacho, una de las empresas colombianas que elabora muebles, su compañía ha sufrido una caída de 40 por ciento en los ingresos debido a las restricciones y los problemas de la demanda interna en Venezuela.
El presidente de Enka de Colombia, Alvaro Hincapié, admitió que esa empresa prácticamente 'sacó la maleta' de Venezuela tras las dificultades en los pagos, por lo que desde 2008 decidió diversificar sus mercados (especialmente a Brasil y Europa) o pedir pagos spot (a la vista).
Por su parte, el presidente de Marroquinera S.A., Mario Hernández, dice que aunque no ha tenido problemas para surtir sus tiendas y ha podido nacionalizar rápidamente mercancías, dado que son productos de cuero, los cuales puede movilizar por vía aérea, las exportaciones a Venezuela han caído de cuatro a dos millones de dólares anuales.
A pesar de que el sector automotriz está avisado y algunas de las ensambladoras no habían hecho 'cuentas alegres' con asignación de un cupo de 10.000 vehículos, la rabieta definitiva del presidente Chávez perjudica a empresas como CCA, GM Colmotores, Sofasa e Hino (marca de camiones representada por Didacol).
Por eso, Sofasa y GM Colmotores están buscando en mercados como República Dominicana, Chile o Costa Rica paliar la crisis de sus exportaciones al país vecino y la caída cercana al 22 por ciento en las ventas de carros al por menor en Colombia. Por estos días el gobierno de República Dominicana confirmó que en efecto entrarán a ese país 10.000 carros colombianos ensamblados por GM Colmotores.
Alquería fue otra de las empresas que a pesar de que las exportaciones a Venezuela solo le representaba 3 millones de dólares decidió pararlas desde 2008 debido a los problemas de recuperación de cartera. El presidente de la empresa, Carlos Enrique Cavellier, afirmó que están mirando otros mercados donde pueden ser también competitivos. "Por fortuna, hay muchos de ellos aún abiertos", agregó.
Según la Federación Nacional de Ganaderos (Fedegán), las restricciones en Venezuela han generado sobreoferta en el mercado colombiano de ganado en pie y por tanto una disminución en el valor de la carne. Mientras que en enero se llegaron a exportar 80 millones de dólares mensuales y en marzo 100 millones, los envíos cayeron a 20,4 millones en agosto; en septiembre y octubre ya eran casi cero.
Según el gremio ganadero, en el 2008 se vendieron 756 millones de dólares de carne colombiana en los mercados internacionales y 99 por ciento fueron colocados en el mercado venezolano. Con campañas para aumentar el consumo interno están tratando de aliviar el gran 'lapo'.
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