Picciotto señala que las compañías que son de tipo oficial pueden descontar el IVA de sus costos, pero las particulares no.
Por eso, cada vez el margen de las productoras privadas de licores, que representan el 15 por ciento de las ventas totales del sector, se 'aprieta' más y están en peligro de desaparecer.
"De ese 15 por ciento el 9 por ciento corresponde a productores de vinos nacionales a y aperitivos y todos ellos están en peligro", agrega Picciotto.
El directivo se refiere a la ley 788 de 2002 que mantuvo la cesión del IVA a cargo de las licoreras departamentales y permitió, a partir del 1 de enero de 2003, descontar a los departamentos y el Distrito Capital, en proporción al consumo en cada uno en esos entes territoriales, el IVA sobre vinos, aperitivos y otros licores, tanto nacionales como extranjeros.
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