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Martes 14 de Febrero de 2012

La Bolsa un año más tarde...

Pasado un año del peor momento de la crisis financiera que sufrieran los mercados en el 2008, ¿qué ha cambiado? Si retrocedemos a ese entonces, los mercados se encontraban no sólo sufriendo importantes pérdidas en sus valores, sino que el horizonte que se presentaba aparentaba ser aún peor.

Las malas noticias se sucedían día tras día y pocos se animaban a mantener algún hilo de confianza y favorecer una recuperación en el futuro.

Un informe del Banco Mundial del pasado mes de abril muestra el grado de negativismo reflejado por los medios de prensa hacia octubre del 2008, numerando en más de 4.000 los artículos periodísticos en inglés relacionados con la crisis financiera, la depresión y la recesión.

Titulares de entonces indicaban 'Los mercados no caen... desfallecen'. The Economist titulaba en su portada de finales de octubre Capitalism at Bay (Capitalismo en la raya, al límite), por su parte la revista Time titulaba The New Hard Times (Los nuevos tiempos duros). Lo concreto es que en esas instancias las bolsas del mundo habían perdido más del 50 por ciento y la Bolsa colombiana no era la excepción, perdiendo desde los máximos históricos alcanzados en el 2007 cerca del 45 por ciento.

El impacto sobre las acciones había sido incluso peor, mientras que los commodities alimenticios y energéticos que hasta no hacía mucho se habían convertido en 'la gran inversión', cedían sin escalas y acumulaban en poco más de tres meses pérdidas superiores al 50 por ciento.

Economistas y analistas renombrados en el mundo, no se cansaban de comparar lo sucedido con la crisis de los años 30 en Estados Unidos y anticipaban que de existir una recuperación, la misma sería por lo menos lenta. El Fondo Monetario Internacional, que hacia inicios de la crisis apenas proyectaba una pequeña desaceleración de la economía mundial, ahora hablaba de recesión y todos los indicadores económicos debieron ser reajustados.

Por otro lado, el desempleo crecía de manera sostenible y si bien en esas instancias se encontraba marginalmente por encima del 6 por ciento, se proyectaba un crecimiento aún mayor para los próximos meses, por lo cual resultaba difícil pensar en una recuperación de la economía y de los mercados ante dicho escenario laboral.

Sin embargo, en medio de dicha coyuntura, lo cierto es que los mercados habían alcanzado el punto máximo de saturación bajista y se encontraban en valores de pisos que darían más tarde habilitación al fuerte movimiento de avance actual. Una vez más, queda corroborado que 'el ruido' existente en los mercados son muchas veces consecuencias de resultados, pero de ningún modo anteceden una tendencia.

Doce meses más tarde, aparentemente la realidad es otra, los salvatajes que en su momento se decían no serían suficientes, actualmente se consideran que han sido determinantes para una eventual salida de la crisis, los economistas que proyectaban una recesión en doble caída o en forma de doble (W) ya no contemplan esta alternativa y muchos en que 'lo peor' ha pasado. Pero ¿qué ocurrió en el transcurso que hizo cambiar las expectativas? Lo que pasó es que contra muchos de los pronósticos, los mercados han subido y una vez más los resultados obtenidos de este incremento de los valores se convierten en condimento principal para un cambio de expectativa.

Es que por naturaleza los seres humanos no sólo nos dejamos llevar por los resultados, sino incluso que tendemos a potenciarlos como proyección y por lo tanto creemos que si los resultados son negativos, estos se terminarán agudizando, mientras que si son favorables, tendemos a pensar que serán aún mejores.

Lo concreto es que desde los mínimos alcanzados por las principales bolsas de la región en octubre-noviembre del 2008, se han dado crecimientos increíbles liderados por la Bolsa Argentina con un incremento del 182 por ciento, seguido por la Bolsa de Perú con un avance del 161 por ciento, la Bolsa de Brasil creció un 150 por ciento, las de México y Colombia promediaron poco más del 80 por ciento, y finalmente la bolsa de Chile ascendió poco más del 60 por ciento.

A su vez, dado que todo este período se ha dado con presión bajista del dólar en la zona, estos rendimientos son aún más favorables si los midiéramos en término de moneda dura, liderando la Bolsa de Brasil con un avance superior al 200 por ciento, mientras que el resto promediaron el 150 por ciento de avance. Estos resultados favorables, y ambiciosos por el plazo en que se terminaron dando, aportan un condimento fundamental al optimismo que reina actualmente en los mercados y principalmente en sus participantes.

Si bien es cierto que no podemos hablar de una psicología reinante de euforia, ya que en verdad no la hay, si claramente se observa un cambio de humor de alto negativismo como estaba en octubre del 2008, al optimismo actual, donde el apetito por aversión al riesgo ha regresado.

¿Qué sigue?

Como mencionamos antes, el crecimiento del mercado ha sido realmente fuerte y en un período de tiempo considerablemente corto. Este avance ha generado un notable cambio de humor en los participantes, pasando de un gran negativismo al actual optimismo. Como siempre mencionamos en nuestros artículos, los mercados además de moverse por tendencias, estas buscan cada vez más su punto de saturación antes de culminar.

Actualmente no se aprecia un mercado eufórico, pero sí se observa un mercado con alto grado de sobrecompra que de algún modo podría estar indicándonos la cercanía de un techo, al menos temporal de la nueva tendencia alcista.

Actualmente, apreciamos un mercado que debería depurar parte del optimismo reinante y por lo tanto dicha depuración sólo se lograría con una toma de ganancia de los valores hacia los próximos meses.

Creemos que estamos en instancias de techo, al menos temporal de la tendencia, muy posiblemente veamos en los próximos meses un recorte parcial de las ganancias acumuladas para quizás recién entonces pueda habilitarse un nuevo rally que conduzca a muchos de los mercados de la región hacia máximos históricos buscando entonces sí maximizar el optimismo hasta lograr la euforia, que será el punto de saturación donde nuevamente deberemos estar preparados para una cambio de tendencia más contundente.

Ante lo comentado, nuestra sugerencia es bajar la exposición en el mercado de acciones, buscar coberturas al menos por los próximos meses, hasta tanto se logre una depuración del optimismo reinante y los mercados nos otorguen mejores precios para un nuevo posicionamiento. Veamos...

Publicación
portafolio.co
Sección
Editorial - opinión
Fecha de publicación
17 de noviembre de 2009
Autor
RUBEN ULLÚA / Director de Ruarte's Reports

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