La regulación financiera más adecuada para el sector asegurador fue tema central de análisis tanto en la Conferencia Anual de la Asociación Internacional de Supervisores de Seguros, Iais, que tuvo lugar en Río de Janeiro, Brasil, como en los temas sometidos a consideración del G-20, en Escocia.
En la Iais se discutió el impacto de la crisis financiera internacional sobre el sector asegurador, concluyéndose que había sido leve y que las aseguradoras no eran el centro de la crisis. Entre los motivos que permitieron que el sector asegurador no se viese severamente afectado se mencionaron: la cultura aseguradora, caracterizada por un manejo profesional de administración de riesgos, el rol de los actuarios, la menor concentración industrial del sector asegurador frente al bancario, y la inversión cautelosa de sus portafolios.
Se analizaron las lecciones de la crisis para los reguladores y supervisores del mundo. Se resaltó, en particular, la importancia de diferenciar los mecanismos de regulación, en razón a que la naturaleza del riesgo sistémico en los seguros difiere del bancario.
Se habló de que las medidas de regulación que se vienen adoptando no distinguen adecuadamente entre seguros, bancos ni la importancia de buscar un equilibrio entre la convergencia hacia los estándares de supervisión y el establecimiento de requerimientos financieros y de capital demasiado conservadores.
Por el hecho de ser los seguros una promesa de cumplimiento futuro ante un siniestro, consideran indispensable que el sistema legal que los respalda sea muy sólido. Los participantes estuvieron de acuerdo con la conveniencia de establecer sistemas de información de alerta temprana y un enfoque macroprudencial para la prevención de las crisis.
Por su parte, la Geneva Association, entidad que representa a las principales ochenta compañías aseguradoras del mundo, envió una carta abierta a los ministros de Hacienda y directores de los bancos centrales del G-20, destacando que las industrias aseguradora y reaseguradora mundiales actúan como estabilizadoras de la actividad financiera al agrupar en una canasta los riesgos asegurables (risk pooling). En cuanto a la regulación financiera resaltó que es necesario tener "un entendimiento profundo tanto del funcionamiento, como del papel del sector asegurador para diseñar un régimen adecuado de regulación que preserve el papel de la industria como actividad que contribuye de manera clave a la estabilidad financiera y al crecimiento económico". Su principal recomendación es la de evitar la imposición de requerimientos de capital excesivamente prudentes.
Esto se fundamenta en el hecho de que la industria aseguradora ha estado en capacidad de sobrepasar la crisis financiera internacional relativamente bien. Tampoco sería una justificación para ello el argumentar razones relacionadas con el comportamiento macroeconómico mundial.
Tanto las consideraciones planteadas por la Iais como por la Geneva Association ponen de manifiesto que el regulador debe tener muy claras las diferencias entre los seguros y la banca al momento de establecer la regulación prudencial. Asimismo, recomiendan imponer requisitos de capital adecuados, aunque no excesivamente exigentes al sector asegurador, a la luz de su comportamiento financiero durante la crisis y, especialmente, en razón de la naturaleza de los riesgos que enfrenta la actividad aseguradora.
Estas guías y lineamientos de dos organizaciones especializadas en seguros y del más alto prestigio profesional han sido estudiados y tomados en cuenta por las autoridades colombianas en el proceso de revisión del régimen de solvencia en el nuevo decreto, que será puesto a consideración de la industria.
rjunguito@fasecolda.com
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