La cifra de este año se compara con una pérdida de 384 millones sufrida en los primeros nueve meses del 2008, cuando las inversiones del BID, el mayor prestamista de Latinoamérica, se vieron afectadas por las turbulencias globales.
El gerente financiero del BID, Ed Bartholomew, dijo que la institución había dejado de comprar títulos respaldados por hipotecas o por activos, los cuales fueron responsables de gran parte de las pérdidas del año pasado, que fueron las primeras en los 50 años de historia de la entidad.
El mes pasado, el BID adoptó nuevas directivas de inversión para su cartera líquida de 20.000 millones de dólares. Las nuevas reglas limitan los activos con vencimiento a 1 y 3 años para reducir la dependencia del mercado secundario para conseguir liquidez, dijo Bartholomew a la prensa.
El funcionario precisó que las pérdidas no asumidas alcanzaron los 2.000 millones de dólares en abril y que desde entonces se han recuperado gracias al alza en los precios de los activos.
"No nos hemos visto obligados a vender a malas condiciones", aseguró Bartholomew, señalando que el 97 por ciento de los activos tienen grado de inversión. "La lección (de la crisis) es que no hay que depender demasiado de los activos con vencimientos largos", sostuvo.
El BID está considerando crear una nueva autoridad de inversión para supervisar el tipo y vencimiento de los activos que puede tener, dijeron funcionarios de la institución.
Los 48 países miembros del BID acordaron en marzo pasado comenzar a estudiar propuestas para incrementar el capital de la entidad.
Principal prestamista de la región
El BID, que tiene una calificación de 'AAA', recauda fondos en los mercados de capital para prestar recursos a los países miembros con fines de inversión en proyectos de desarrollo, por lo que juega un rol clave de prestamista contracíclico.
El banco ha emitido 13.700 millones de dólares en bonos y aprobado 9.6000 millones en créditos en los primeros nueve meses del año.
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