Un día después de que el Banco Central de Venezuela anunciará que el Producto Interno Bruto (PIB) se contrajo un 4,5 por ciento en el tercer trimestre, el presidente Hugo Chávez aseguró que era necesario cambiar el método de medición del crecimiento económico.
Según el mandatario, en la actualidad el capitalismo está enquistado en la manera en que se mide el PIB, por lo que es necesario implementar una nueva técnica.
Chávez agregó además que su idea nada tiene que ver con los negativos resultados que publicó el Emisor venezolano, y que ya rondaba en su cabeza cuando el país registraba cifras positivas de crecimiento.
La curiosa propuesta se extendería a otros indicadores, como la inflación o el desempleo, que también demuestran que la economía bolivariana de Chávez se está descarrillando.
Ayer, Pdvsa, la joya de la corona petrolera venezolana, reportó que en el primer semestre del año sus ganancias cayeron un 67 por ciento. Falta ver si Chávez también considera que la medición está 'infectada' por el virus capitalista.
En caso de que la propuesta tenga eco, Chávez podría implementar un modelo en el que las cifras indiquen que el país crece, que la inflación cede y que el desempleo va en descenso. Un completo maquillaje para una de las economías mundiales que más han sentido la caída de los precios del petróleo.
Al parecer, la política económica de Chávez está más preocupada por tapar el sol con las manos, en crear una burbuja ficticia de bienestar, que en solucionar de manera real los problemas que aquejan al venezolano de carne y hueso.
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