El barril de West Texas Intermediate, negociado en Nueva York, para entrega en diciembre, cedía 86 centavos de dólar. Como en la víspera, cuando un reforzamiento del dólar norteamericano había hecho caer el precio del barril unos 2 dólares, el alza del billete verde afectó al petróleo. El dólar acentuaba su recuperación frente al euro, a 1,4876 dólares por moneda única europea con 1,4922 dólares el jueves por la noche. En cuanto a las bolsas, el retroceso registrado en las principales plazas asiáticas fue seguido de un movimiento idéntico en Europa. A estos elementos se agregó una vuelta del temor por el estado del mercado petrolero, juzgado deprimido. A corto plazo, un clima excepcionalmente benigno en Estados Unidos alimenta el miedo a un consumo energético bajo en el invierno boreal. Para alimentar este temor, el director del grupo petrolero británico BP, Tony Hayward, estimó que la demanda norteamericana en gasolina nunca volverá a su nivel de 2007, en una entrevista publicada el viernes por la agencia Dow Jones.
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