Tiene menos amigos que un pasajero que admite tener gripa A durante un vuelo.
El inversionista multimillonario George Soros dice que el dólar está creando "desequilibrios peligrosos". Dominique Strauss- Kahn, director gerente del FMI, habla de una nueva moneda mundial que domine al planeta dentro de diez años.
Las razones no son difíciles de concebir. La economía estadounidense está pasando por una situación difícil, la Reserva Federal está imprimiendo dinero 'como loca' y el déficit de presupuesto está fuera de control.
Es difícil creer que dentro de cinco años el dólar gozará de la misma preeminencia que ha tenido en los mercados mundiales de capital desde fines de la Segunda Guerra Mundial.
En Europa, la depreciación del billete verde suele ser presentada como una amenaza. Nada más lejos de la realidad: el fin del reinado del dólar impulsará la economía europea.
Los indicios de las dificultades de la divisa de E.U. están por todos lados. La Organización de Países Exportadores de Petróleo no ha parado de hablar sobre la necesidad de cambiar el precio del petróleo del dólar a una o varias monedas.
Quizá no ocurra de inmediato, pero sería ingenuo imaginar que no sucederá algún día.
Los bancos centrales están empezando a reconsiderar cuánto de sus reservas quieren tener en dólares, especialmente en un momento en que la Reserva Federal sigue imprimiendo más de ellos. India, por ejemplo, acaba de comprar oro por 6.700 millones de dólares al FMI para diversificar sus reservas.
En los próximos años es de esperar que haya muchos cambios similares, especialmente entre las economías emergentes.
No hay un debate real sobre si el reinado del billete verde ha terminado. Después de la Segunda Guerra Mundial, E.U. era la economía más fuerte. Ahora es sólo uno de varios bloques económicos poderosos. No hay razón para que tenga una posición especial.
La pregunta interesante es cuáles serán las consecuencias. La caída gradual del dólar es otra fuente de inestabilidad en el mundo. Para Europa y gran parte del resto del mundo, la depreciación del dólar representa una oportunidad para fortalecer su propia economía.
Tres explicaciones
Hay tres razones para que así sea. Primero, el papel preeminente del dólar permitió que E.U. acumulara déficits comerciales mucho mayores de lo que sería posible en otros países sin que las monedas de estos se derrumbaran.
Fue un tipo de impuesto cobrado al resto del mundo, y permitió que Estados Unidos consumiera más y ahorrara menos de lo que debería, mientras que otros países tuvieron que ahorrar más y consumir menos.
Como Europa es más rica que la mayoría del resto del mundo, el impuesto fue pagado principalmente por los europeos. Todo recorte fiscal estimula la economía, así que eliminar el 'impuesto' del dólar tendrá el mismo efecto en el continente.
En segundo lugar, la caída del dólar inevitablemente significará revertir los desequilibrios del comercio mundial porque lo único que hace sostenible el enorme déficit comercial de E.U. es el estatus especial de su moneda.
Esto debe de cerrar el déficit comercial del país con China. También contraerá el masivo superávit comercial alemán, porque el fortalecimiento del euro dificulta vender productos en el extranjero. Incluso con el auge de China, Alemania siguió siendo el mayor exportador del mundo en 2008.
Si China asume ese papel en un futuro cercano, Alemania podría empezar a consumir e importar más, lo que beneficiaría a toda Europa.
Finalmente, no sabemos qué reemplazará al dólar. Los promotores del oro impulsan a su candidato, y quizá gane. Pero es más probable que se trate de una canasta de monedas. Una de ellas será el euro. La Eurozona es la única economía con una fortaleza y liquidez equiparables al dólar.
Europa, con su población que envejece, va a gastar mucho en los próximos 30 años viviendo de su capital. Con tanta gente jubilada, la región tendrá que gastar más de lo que ahorra. Y un euro fuerte abaratará importar todas las cosas que la menguante fuerza laboral no produzca.
Ventajas y desventajas
Ser una moneda de reserva internacional tiene su precio. El Banco Central del país dueño de esa divisa tiene que preocuparse por el efecto de su política monetaria en todo el mundo, no sólo en su propia economía.
Pero también hay ventajas. En efecto, el resto del planeta te da un préstamo gratis. Y tu moneda será más fuerte de lo que sería si ocurriera lo contrario.
Publicidad