Para esta culutra, la Era actual terminará el 23 de diciembre de 2012. Después de ese año comenzará un nuevo ciclo, dato que coincide con la astronomía moderna, pues la Tierra empieza a recorrer la constelación de Acuario.
En la perspectiva de esta civilización, pasado, presente y porvenir son una misma dimensión, por lo que hablan de historia y predicen el futuro en la convicción de que esos ciclos astronómicos se repiten en ciclos idénticos de duración y de características. Para la mentalidad moderna es difícil discernir esta forma de considerar el tiempo, por lo que da lugar a diversas interpretaciones.
Mientras que para las más modernas civilizaciones el tiempo es lineal, para ellos la repetición dominaba la linealidad. Por ello, los libros sagrados de los mayas eran simultáneamente libros de historia y de predicción del futuro porque, bajo su perspectiva, pasado, presente y porvenir se encuentran en una misma dimensión.
Parte de estas lecturas se basan en el ciclo natural de nacimiento y transformación del hombre en relación con su naturaleza circundante y con el universo.
Los cambios, que según la tradición maya tendrán lugar en esos últimos años de la era en el planeta, ya se vienen observando. No hay más que seguir los informes científicos o los medios de comunicación para reconocer la inquietud y preocupación que está generando el cambio climático irreversible.
Es posible que el hombre tenga que adaptarse a nuevas situaciones y complejos cambios que ya entrevemos como inevitables; pero el calendario maya termina, porque finaliza la que ellos denominaron era maya, no porque con ella necesariamente tenga que concluir el tiempo de vida del planeta, como algunos parecen creer.
Publicidad