Actualmente, vemos que las tasas no difieren en más de 50 puntos básicos, mostrando además una similitud entre las distintas curvas de rendimientos.
Según el análisis de las emisiones realizadas en este año, vemos que las tasas de rendimiento resultantes en las colocaciones primarias de los más grandes países de la región, no difiere en más de 100 puntos unos de otros.
Un caso aparte es el de los bonos de deuda pública de Argentina. Debido a un latente riesgo de default poco antes de las elecciones legislativas en junio de este año, el rendimiento (tasa interna de retorno o TIR) de los bonos en el mercado secundario superaba ampliamente el 50 por ciento.
Con la reapertura del canje para normalizar la situación de los acreedores que no habían ingresado en 2005 los temores de una nueva cesación de pagos se diluyó y el precio de los bonos aumentó llevando las tasas de rendimientos a niveles de entre 9 y 15 por ciento anuales para bonos en pesos y en dólares.
Destacables son el caso de Ecuador, cuyo Embi es actualmente de 827 puntos básicos (más de la mitad de lo que era en junio de este año); Argentina, donde el Embi ha caído un 50 por ciento y se encuentra en torno a los 700 puntos; Colombia que ha pasado de 320 a 200 puntos básicos entre las mismas fechas; y Brasil, que se encuentra en valores similares que Colombia.
El fenómenos de baja de tasas no ha ocurrido porque sí. Las políticas tomadas por los gobiernos junto al impulso dado por el precio de las materias primas, han hecho posible que las economías de la región tengan un 2009.
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