El defecto se observó en los modelos fabricados entre 2000 y 2003 del Toyota Tundra. "El neumático de repuesto ubicado debajo de la camioneta puede separarse", advirtió la empresa. "El desprendimiento del neumático de repuesto generaría un riesgo para los vehículos que vayan atrás y aumentaría las posibilidades de un choque". Toyota también advirtió que la corrosión podía afectar una válvula sobre la parte trasera de los frenos. "Si esto ocurre, puede llevar a una pérdida en los circuitos de frenos traseros, lo que aumentaría las distancias de frenado de los vehículos y los riesgos de accidente". Toyota propone arreglar el desperfecto con un "componente resistente a la corrosión" o el remplazo de las partes afectadas. Más temprano, la prensa japonesa había informado que el fabricante planeaba recuperar unos cuatro millones de vehículos en Estados Unidos para solucionar un problema en el pedal del acelerador, que podía trabarse en la alfombra que se coloca sobre el tapizado del vehículo.
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