Las vías para dirimir disputas comerciales fueron consensuadas por 27 entidades del gigante asiático y la región en el segundo y último día de tareas de la III Cumbre Empresarial China-América Latina, que reunió a representantes de 15 países. Unos 700 empresarios chinos y latinoamericanos participaron en este encuentro económico, en el que estuvieron representadas 200 compañías chinas, 300 de América Latina y 300 colombianas. El acuerdo quedó recogido en la llamada "Declaración de Bogotá", documento adoptado al término de esta cita, la segunda que se celebra en la región tras la de Santiago de Chile, realizada en 2007 y que estuvo seguida de una segunda en Harbin (China). En el documento, los promotores de comercio admitieron que "un mayor intercambio comercial y de inversión conlleva a mayores posibilidades de diferencias y conflictos". "Es un compromiso nuestro, como entidades promotoras de comercio, ofrecer las herramientas para minimizar y evitar que este tipo de situaciones se presenten", añadieron los firmantes de la declaración, que indicaron que su interés es promover el marco legal que ofrece el comercio en materia de soluciones de conflictos para que las partes "encuentren siempre una adecuada salida o solución". En este contexto, se comprometieron con poner de manifiesto, como primeras opciones en la solución de conflictos, los conceptos de arbitraje y de conciliación. "Acordamos de manera unánime promover dichas herramientas y que se agoten todas las instancias disponibles", añadieron las entidades promotoras de comercio, que adoptaron el acuerdo en la tercera y última mesa de trabajo que mantuvieron durante el encuentro chino-latinoamericano. Las mismas entidades resaltaron que su tarea estuvo basada en el documento oficial sobre las "estrategias de relacionamiento" con Latinoamérica y el Caribe elaborado a finales de 2008 por el Gobierno de China. Ese texto es "la carta de navegación oficial de China hacia la región", según destacaron los promotores de comercio, que observaron que dicho documento los reconoce como "herramientas indispensables para concretar un acercamiento económico sólido" y duradero. El objetivo es el de seguir por la senda creciente y elevar el intercambio comercial mutuo, que pasó de 10.000 millones de dólares a 143.387 millones de dólares entre 2000 y 2008. "China y América Latina, como socios estratégicos en materia comercial y económica, harán un mayor esfuerzo por promover y divulgar las oportunidades, avances y estrategias para generar un mayor conocimiento entre la sociedad empresarial de ambas regiones", concluyeron las mismas fuentes. Asimismo, se reconocieron como responsables de coordinar, promover y diseñar formas que fomenten el conocimiento mutuo y profundicen la cooperación bilateral. Sin embargo, admitieron que "se requiere de un gran esfuerzo de apoyo y colaboración interinstitucional China-Latinoamérica para que se divulguen, promuevan y proyecten mecanismos, herramientas y estrategias enfocadas a la inversión China en la región latinoamericana y viceversa". Las mismas entidades se trazaron la meta de llevar sus avances a la IV Cumbre Empresarial, que se realizará el año próximo en Shangai (China), ciudad que también acogerá en 2010 la Exposición Universal.
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