La ceremonia sirvió de escenario para que Ávila, reconociera las fortalezas del país de cara al 2010, y advirtiera los ajustes que debieran hacerse para garantizar una ruta por la senda del crecimiento económico. Reconociendo propuestas audaces como la de la regla fiscal, que le garantizarían al país un blindaje en épocas de vacas flacas, Ávila señaló que Colombia debe racionalizar y simplificar su estructura tributaria, usar eficientetemente los recursos de la bonanza minero energética y sobre todo no permitir que se dilapiden recursos en las obras de infraestructura que se requieren. En primer lugar el directivo destacó del presidente Álvaro Uribe, la manera como ha manejado la crisis con Venezuela, "admiramos su entereza y la de su Gobierno, ante las repetidas provocaciones que vienen de Caracas y que le darían verdadera pena -en todas sus acepciones- a Simón Bolívar, si pudiera ver este momento aciago", comentó. Pero ya en el frente local el directivo agregó que "Colombia se encuentra en una especie de paradoja. Y es que existe el convencimiento de que el país tiene ante si un futuro promisorio, de la mano de sus posibilidades en el sector minero y energético... Pero dicha certeza exige decisiones valerosas para evitar que la palabra riqueza se vuelva sinónimo de corrupción y despilfarro, como ya ocurrió en el pasado". El directivo destacó los aciertos en propuestas como la de la regla fiscal que ha presentado el Ministro de Hacienda y que permite ahorrar en épocas de abundancia. Pero advirtió que en la construcción de infraestructura es necesario hacerla bien. "Ya casi, por ejemplo, se adjudica la obra de la Ruta del Sol, pero en ese proceso nos hemos gastado varios años. De tal manera, la idea de vender el 15 por ciento de Ecopetrol para impulsar un nuevo programa de autopistas tiene mucho de bueno, pero puede ser un verdadero despilfarro del ahorro nacional si los proyectos no están bien definidos y los recursos se vuelven una especie de piñata a ser repartida entre constructores, muchos de ellos con intereses en la política", anoto. El tema del desempleo no estuvo ausente en la noche de los Premios, y fue señalado por Ávila como " el principal tema del debate público", pues recordó que Colombia tiene la tasa de desocupación más alta de América Latina. Sin embargo, precisó "No obstante, en lugar de ahondar en las causas de esa situación, tenemos un sistema perverso en el que se premia la informalidad por cuenta de los elevados impuestos a la nómina. Es fácil hacer demagogia, sin duda, pero solo hasta que estos se desmonten a un nivel razonable, será posible lograr que el desempleo se ubique por debajo del 10 por ciento".
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