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Miercoles 15 de Febrero de 2012

La principal causa del atraso

El presidente Álvaro Uribe anda engolosinado con la tesis, que repite en las sucesivas intervenciones que realiza a lo largo y ancho del país, de que la violencia constituye la causa principal para que Colombia no haya avanzado lo suficiente en los doscientos años que lleva de vida independiente, de los cuales solamente ha tenido 47 en paz, 7 en el siglo XIX y 40 en el siglo XX. Pone el espejo retrovisor positivo para aquellos presidentes que más se le parecen y que en su concepto lucharon contra el desorden y violencia, como Núñez, Reyes y Ospina Vázquez, e ignora a los demás.

Todo ello, para sostener que si se quiere que el siglo XXI sea el siglo del desquite y de la prosperidad colectiva, será necesario por encima de todo, derrotar la violencia y alcanzar la paz a través de su política de Seguridad Democrática.

Para afrontar el desafío del desarrollo del país y superar sus problemas de pobreza, atraso y corrupción, no basta con combatir con las armas la violencia y la inseguridad física, tanto más cuando estas últimas son producto de aquellos. Su solución hay que buscarla en sus causas y no en sus efectos con una visión de largo plazo que mire al futuro.

En el siglo XXI, cuya característica fundamental es el proceso de globalización, existe un conjunto muy variado de factores que hay que tener en cuenta, que van mucho más allá de la solución parroquial de los mismos. En este orden de ideas, el problema fundamental de Colombia ha sido y es el atraso tecnológico. Se puede hacer un análisis histórico sobre las causas de este atraso, al igual que el presidente Uribe lo hace para la violencia, para destacar que Colombia se incorporó tardíamente a la Revolución Industrial, que empezó en Inglaterra en 1771. Sólo lo hizo hasta los años treinta del siglo pasado.

Sin haber culminado su proceso de industrialización inició, a partir de finales de los años setenta, el estancamiento y retroceso del mismo, y no ha sabido incorporarse plenamente a la sociedad postindustrial, basada en los servicios y en las nuevas tecnologías de la información y el conocimiento. El país no se ha dado cuenta que estamos viviendo un nuevo 'estilo de desarrollo', que implica un nuevo paradigma y que abre senderos para nuevos debates económicos, sociales y ambientales. Como lo ha sostenido la Cepal, se avecina una nueva normalidad y cambio profundo en los modos de producción y de consumo.

La innovación para la competitividad requiere una visión de largo plazo y el diseño de políticas de Estado que tengan continuidad en el espacio y en el tiempo.

De otra parte, para superar el atraso y violencia, no basta la seguridad física si no va acompañada de la consolidación de un sistema democrático que garantice la seguridad jurídica, respete el orden constitucional y la repartición de poderes.

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César Gaviria. El retiro del ex presidente Gaviria de la Dirección Nacional Liberal es fruto de su talante democrático y de la honestidad como entiende el ejercicio de la política. Su gestión al frente de la Dirección no se basó en mezquinos intereses electorales si no en la defensa de los principios liberales, cuya validez no puede estar sujeta a las variables coyunturas políticas y electorales. La historia reconocerá que no se equivocó.

Publicación
portafolio.co
Sección
Editorial - opinión
Fecha de publicación
13 de diciembre de 2009
Autor

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