Aunque es un proceso valioso, la transición en su carrera no es una decisión fácil de asumir ni de llevar a la realidad, especialmente en las condiciones de incertidumbre e intensa presión que caracterizan esta época de cambios continuos; aunque existen formas efectivas para asimilarlos, la clave es dedicar tiempo a redescubrirse a sí mismo, focalizándose en torno a aquello que le ofrece satisfacción y donde su contribución tiene el potencial de exceder expectativas.
El 2010 será un año de transición en la economía, en el cual muchos profesionales se enfrentaran al deseo de explorar cambios en su vida profesional; si usted es una de estas personas, quizás se sienta motivado por alguna(s) de de las siguientes razones que destaco: 0) está próximo a graduarse o busca su primer trabajo, 1) ha experimentado una crisis o cambios en las necesidades de su vida personal o familiar, 2) ha llegado a un 'techo' o ha perdido interés en su actividad, y busca nuevos retos, 3) ha sentido diferencias entre su sistema de valores, y cambios en el estilo de dirección en su empresa, 4) ha perdido su trabajo, ó 5) el reacomodamiento del mercado le ofrece oportunidades atractivas para renovar o consolidar sus expectativas de carrera.
Para empezar, es importante identificar sus verdaderos valores, aquello que determina lo que es importante para usted, permitiéndole direccionar los objetivos que perseguirá y la forma como medirá su progreso; con esta claridad puede orientar el diseño y planeación de su carrera, para lo cual es fundamental hacer consciente y desafiar las creencias limitantes que nos congelan en los éxitos o fracasos del pasado, y que condicionan las posibilidades del ahora.
Sus intereses y necesidades, su personalidad y sus experiencias hacen parte de estos filtros que dan forma a lo que conocemos como anclas de carrera, que son perfiles dominantes que caracterizan las líneas de preferencia en el desarrollo profesional, y que están relacionados con: 1) el modo como valora e integra su estilo de vida personal, familiar y laboral (balance), 2) la necesidad de sentirse libre en lo que hace o emprender (autonomía e independencia), 3) la convicción de tomar una trayectoria que le permita sentirse seguro, en un entorno de restricciones y poca claridad de condiciones (estabilidad en tiempo, dinero y alcance), 4) la posibilidad de innovar los métodos y explorar escenarios en la búsqueda de propósito (creatividad), 5) la sensación de exigirse y ponerse a prueba enfrentando retos imposibles (competitividad y logro), 6) la necesidad de demostrar sus talentos y habilidades (sentirse competente), ya sea en su área de especialidad (técnica/funcional), o por su habilidad de manejar personal e integrar funciones (generalista).
El 2010 es un año lleno de oportunidades, diseñar su propio plan es asumirlas con responsabilidad.
gevargas@gmail.com
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