Los escáneres, que ven a través de la ropa para producir una imagen del cuerpo, han causado malestar entre los activistas de derechos humanos que temen una invasión a la privacidad de los pasajeros y un escrutinio desproporcionado a los viajeros musulmanes por parte de las autoridades.
'Dado el actual nivel de amenaza a la seguridad, el Gobierno cree que es esencial empezar a introducir los escáneres inmediatamente', dijo el secretario de Transporte, Andrew Adonis.
Gran Bretaña elevó a 'severo' su nivel de amenaza de terrorismo, el segundo nivel más alto, el 22 de enero, días antes de que Londres fuera el anfitrión de dos conferencias internacionales sobre Yemen y Afganistán. Las conferencias se realizaron la semana pasada sin incidentes de seguridad.
Por su parte, el Gobierno británico ha estado particularmente preocupado por el fallido intento del sospechoso Umar Farouk Abdulmutallab, un nigeriano, de hacer estallar un avión que se dirigía a Detroit el 25 de diciembre debido a que el joven había estudiado en Londres entre el 2005 y el 2008.
Abdulmutallab abordó el vuelo estadounidense en el aeropuerto Schiphol de Amsterdam, que ya posee 15 escáneres corporales y planea instalar más. Francia e Italia también han señalado que les gustaría empezar a utilizar los artefactos en sus aeropuertos.
Este mes se instalarán escáneres en el aeropuerto de Birmingham. En el futuro inmediato, sólo una pequeña proporción de pasajeros aéreos serán elegidos para ser escaneados, y si un pasajero se niega, no se le permitirá volar, comentó Adonis.
Lento repunte del sector aeronáutico
El sector aeronáutico mundial tardará al menos tres años en recuperarse de la caída en los viajes ocasionada por la peor recesión en sesenta años, dijo Giovanni Bisignani, responsable ejecutivo de la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (Iata).Las aerolíneas del mundo perdieron 50.000 millones de dólares en los últimos diez años. Los ingresos bajaron 80.000 millones de dólares en 2009, dijo Bisignani.
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