La propuesta refleja un cambio de tono en la Casa Blanca, que hasta hace poco había enfatizado la necesidad de superar la crisis con medidas de estímulo económico y dejar los déficits como un problema secundario.
"Simplemente no podemos gastar como si los dólares que les cuestan tanto ganar a los estadounidenses puedan ser tratados como dinero del juego Monopolio", dijo Obama. El plan prevé desembolsos públicos por 3,8 billones de dólares en el año fiscal 2011, que comenzará en octubre.
Con él, los ricos y las grandes entidades financieras pagarán más impuestos, y las empresas energéticas que producen con combustibles fósiles deberán decir adiós a miles de millones de dólares en ayudas tributarias.
También se resentirá buena parte de los programas del Gobierno, dado que impone la congelación de los gastos durante tres años. Entre los proyectos que reciben el hachazo está el plan de la agencia espacial estadounidense (Nasa).
Quedan exentos de los recortes la seguridad y los sistemas públicos de salud para los ancianos y los pobres. También gana la educación, con una subida de más del 6 por ciento en su presupuesto.
En el tema de seguridad, la propuesta presupuestaria para el año fiscal 2011 incluye unos 43.600 millones de dólares para el Departamento de Seguridad Nacional, un aumento del 2 por ciento sobre el año anterior.
Además y pese al celo por reducir los números rojos, el plan incluye 100.000 millones de dólares adicionales para fomentar el empleo con recortes de impuestos para las pequeñas empresas e inversión en infraestructura y energía limpia.
Michael Steele, el presidente del Partido Republicano, aseveró que la propuesta llevará al estancamiento económico, empujará el déficit a niveles récord y destruirá el empleo.
Por su parte, Lawrence Mishel, presidente del Instituto de Política Económica, predijo que esa medida será "un desastre y condenará a millones de familias a años de dificultades económicas evitables". Según su plan, el déficit caerá a casi 1,3 billones de dólares en el año fiscal 2011, lo que equivaldría al 8,3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
Para el actual ejercicio la Casa Blanca prevé que los números rojos se agranden hasta el número récord de 1,6 billones de dólares, igual al 10,6 por ciento del PIB. Para 2013, el último año del mandato de Obama, el déficit sería el 4,2 por ciento del PIB.
Proyecciones del PIB
El Gobierno cree que el PIB avanzará 2,7 por ciento este año, 3,8 por ciento en 2011 y superará el 4 por ciento en los dos años siguientes. El Fondo Monetario Internacional (FMI) coincide con el augurio para este año y para 2011 apuesta por un crecimiento de 2,4 por ciento.Publicidad