En un documento de autoría de los dos expertos, se expone una propuesta integrada por dos grandes pilares: "Una referida a las empresas que pagan impuesto a la renta pero no están en zonas francas. La segunda, referida a las empresas que reciben los beneficios del régimen de zonas francas. En el primer caso, la base del incentivo a la creación del empleo formal que se propone es el incremento real en la masa salarial pagada por cada empresa, a partir de un año base". Los académicos explican que para calcular el incremento real, la masa salarial del año base se ajustará por el Índice de Precios al Consumidor. "Si el beneficio fiscal comenzara a aplicarse en el año 2010, el cálculo se haría a partir de la masa salarial del año 2009 ajustada por el incremento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) entre 2010 y 2009. Para la liquidación del impuesto en el año 2011 y subsiguientes, se seguiría calculando la base del incentivo a través de la comparación con el mismo año base, pero con un año adicional de ajuste por el IPC". Además, aclaran que para que este beneficio tenga un "horizonte" temporal de cinco años, cuando hayan transcurrido cinco años desde la primera aplicación del beneficio, "el año base se irá trasladando al inmediato posterior al utilizado para el cálculo del incremento real en la masa salarial durante los primeros 5 años". "Así, si inicialmente el año base había sido 2009, a partir del año 2015 el año base pasará a ser 2010. Para el año siguiente será 2011 y así sucesivamente", recalcan. De acuerdo con el informe, la primera parte de la propuesta consiste en reemplazar el actual crédito fiscal del 40 por ciento de la inversión en el impuesto sobre la renta, por un crédito fiscal del 60 por ciento de los impuestos pagados sobre el incremento real en la masa salarial. Además se propone que también sean deducibles el 60 por ciento de todos los impuestos pagados sobre la nómina salarial correspondiente a los trabajadores ocupados que en el año base no estaban inscritos en la seguridad social, porque estaban inactivos, desempleados o trabajando en la informalidad. "De esta forma, si todo el incremento real de la masa salarial se produce porque la empresa incorpora personal que en el año base no estaba registrado en la seguridad social, estaría deduciendo de su impuesto a la renta el 120 por ciento del incremento real en la masa salarial", agregan. "Este incentivo es menos oneroso que el actualmente vigente. Llegaría a ser igual al actual solamente si en cinco años el incremento real en la masa salarial es igual al 97 por ciento de la masa salarial del año base. Esto se daría sólo si al cabo de 5 años prácticamente toda la economía informal y todos los desempleados habrían pasado a la economía formal", sostienen Botero y Cavallo. Incentivo a empresas beneficiarias En el documento también se plantea la posibilidad de otorgar el mismo incentivo a las empresas beneficiarias del régimen de zonas francas, pero acompañado por una elevación a 20 por ciento de la tasa del impuesto sobre la renta. "El beneficio que en forma de reducción de la tasa en el impuesto sobre la renta otorga actualmente ese régimen se limitaría a 13 puntos: la tasa del 4 impuesto a la renta baja del 33 por ciento a 20 por ciento y no a 15 por ciento.
Publicidad