Últimas Noticias de Economía y Negocios de Colombia y el Mundo

Miercoles 15 de Febrero de 2012

La salud de la cerveza

Bavaria, filial de SABMiller (South African-Bavaria-Miller), segundo grupo cervecero del mundo, difundió la semana pasada un duro comunicado de prensa contra la reciente decisión del Gobierno Nacional de modificar el impuesto sobre las ventas aplicable a la cerveza, cuyos recursos se destinarán a financiar el déficit del sistema general de salud de nuestro país.

Bavaria asevera en su comunicado que "el incremento de impuestos a la cerveza no es razonable", y es "inequitativo frente a uno de los mayores inversionistas y contribuyentes sociales de Colombia".

Bavaria cuestiona el Decreto-Ley 127, expedido al amparo del Estado de Emergencia del sistema de salud, el cual aumentó el impuesto sobre las ventas de cerveza nacional e importada del 11 al 14 por ciento a partir de febrero 2010 hasta finales del año, y al 16 por ciento (tarifa general) desde enero de 2011.

A lo anterior se suma la reasignación de 8 puntos porcentuales del impuesto existente al consumo de cerveza del 48 por ciento para financiar la salud de nuestros nacionales.

Bavaria argumenta, en concreto, que "los impuestos a la cerveza se incrementaron del 51 al 64 por ciento". A raíz de estas medidas, Bavaria anunció el aumento de 100 pesos en los precios de las cervezas de consumo masivo (Águila, Póker, Pilsen y Costeña), pese a que según la Asociación Colombiana de la Industria de Licores (Acil), el impacto real de las nuevas medidas tributarias es de 68 pesos.

Bavaria sostiene que "Colombia tiene uno de los impuestos a la cerveza más altos de América Latina y el Caribe", lo cual, en opinión de Acil, no corresponde a la realidad. Al comparar el pago de impuestos por grado alcoholimétrico en los países andinos, Acil encuentra que la cerveza paga menos impuestos en Colombia que en Bolivia, Ecuador y Perú.

Bavaria afirma que el consumidor colombiano "paga más impuestos cuando compra una cerveza que cuando compra un trago de aguardiente o ron". Acil parece demostrar lo contrario.

Al examinar la presión fiscal sobre el precio al distribuidor que mide la carga tributaria por unidad y precio de venta de fábrica al intermediario, Acil comprueba que la cerveza enfrenta una presión fiscal de 27 por ciento, contra 65 por ciento del aguardiente y 62 por ciento del ron.

De acuerdo con Acil, el incremento del impuesto a las ventas fijado a la cerveza eleva la presión fiscal a 38 por ciento, nivel inferior al resto de los licores nacionales.

Las discrepancias radican en el hecho que las cervezas pagan impuestos sobre su contenido líquido, mientras que los licores fuertes lo hacen sobre su grado alcoholimétrico. Esta diferencia es fundamental, pues los impuestos a la cerveza tienen una base imponible menor que deja al margen de los tributos el valor del envase, el empaque y los costos de distribución, todo lo cual se traduce en una carga tributaria diferenciada a su favor respecto de los licores con mayor volumen de alcohol.

Para resolver este impasse, lo aconsejable es utilizar como base gravable un rasero único y técnico para todas las bebidas y licores espirituosos, el grado de contenido alcoholimétrico. aespinosa@minagricultura.gov.co

Publicación
portafolio.co
Sección
Editorial - opinión
Fecha de publicación
2 de febrero de 2010
Autor
ANDRÉS ESPINOSA FENWARTH Asesor del Ministro de Agricultura

Publicidad