"El secreto bancario empieza ahora a cuestionarse", admite el secretario general de la Asociación de banqueros privados suizos, Michel Dérobert. De hecho, bajo la presión de países vecinos, Suiza tuvo que flexibilizar esta norma específica, que llenó los cofres de sus bancos desde los años 1930. La nueva disposición, que permitirá obtener datos de contribuyentes sospechosos de evasión fiscal, fue incluida en la veintena de nuevos acuerdos de doble imposición firmados con otros países, y ahora en curso de ratificación. Ocurra lo que ocurra, los últimos casos afectan un elemento clave de los cimientos de la plaza financiera helvética -la confianza- y "enviaron un claro mensaje a los clientes europeos de que el secreto bancario ya no es intangible", subrayó el directo del Instituto Banco y Finanzas de Lausana, Eric Jondeau. Además, los banqueros suizos no pierden confianza, sobre todo porque ahora tienen la mirada puesta en el Este y sobre todo en Asia. "El gran potencial del futuro para la banca suiza esta en Rusia, Asia Central, Medio Oriente y Asia", afirma el fiscalista suizo Philippe Kenel. Eric Jondeau confirma: "las grandes fortunas se desplazan de Estados Unidos y Europa hacia Asia, especialmente India, China y Singapur". "La ventaja de Suiza -añade Jondeau- es el respeto del Estado de derecho, la estabilidad de sus instituciones, y el hecho de que no se pueden modificar las cosas sin otorgar (a los electores) la posibilidad de un referendum. Nueva York no tiene eso, y tampoco Singapur, ni tampoco Hong-Kong ni la mayoría de los países de Europa".
UBS planea una reestructuración
El banco suizo UBS, que ha sido golpeado por una investigación judicial en E.U., está reorganizando su unidad de gestión de fortunas en un intento por frenar la salida de capitales. Las recientemente designadas cabezas de su unidad de administración de riqueza, Robert McCann y Robert Mulholland, habían delineado amplios planes para una reestructuración.
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