Tanto la Fiduciaria de Occidente, vocera y administradora del patrimonio autónomo de la Concesión, como BBVA Horizonte, que figura como tenedor de bonos, pidieron explicaciones en torno a las consecuencias jurídicas, económicas o financieras que pueden tener las recientes noticias de prensa sobre los problemas de liquidez del Grupo, respecto del contrato de obra que desarrolla el Consorcio Bogotá - Fusa para la Concesión Autopista Bogotá - Girardot.
En ese sentido, la Concesión estaría blindada frente a las dificultades de la Unión Transvial con el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), por el retraso en las obras contratadas para un tramo de Transmilenio de la calle 26, en Bogotá.
Así se observa en una respuesta del gerente administrativo y financiero de la Concesión, José Gilberto Hernández, quien explicó que en el evento hipotético de que existiera identidad jurídica entre algunas de las sociedades participantes de la Unión Transvial y algunos socios accionistas de la Concesión, no habría lugar para aplicar lo establecido en la Ley 80 de 1993, en lo concerniente a inhabilidades para contratar por la declaratoria de caducidad.
"En consecuencia, jurídicamente es imposible que se genere una inhabilidad sobreviniente con origen en el contrato de la Unión Temporal Transvial, por lo que no es necesario realizar provisiones de tipo alguno", afirma el directivo de la Concesión en una de las cartas de respuesta que fueron remitidas con copia a la Superintendencia Financiera.
En otra misiva, la Concesión responde que no ha presentado incumplimiento o atraso en los compromisos financieros y operativos en la ejecución del contrato de concesión No. 040-2004. "A la fecha no se han presentado atrasos en el cronograma de ejecución de dichas obras; todo lo contrario, el avance de las obras es mayor al establecido contractualmente, toda vez que para el año 2009 se debían tener 50 kilómetros de doble calzada y se finalizó con 65 kilómetros", explica.
Plan de pagos
De otra parte, a propósito del polémico giro que el Grupo Nule obtuvo de la Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE), en el 2007, para financiar parte de la doble calzada Bogotá-Girardot, el Grupo informó que el Consorcio Bogotá - Fusa (en el que participan sus empresas y el que obtuvo los recursos) ha cancelado 15.000 millones de pesos, lo cual representa un cumplimiento del 60 por ciento del monto total a que tiene derecho Estupefacientes.El mismo Grupo indicó que desde el comienzo de la operación, que asegura no fue un préstamo a favor del Consorcio sino "una inversión de DNE que persigue el rendimiento de utilidades", se pactaron dos tipos de garantías a favor de esta Estupefacientes.
Una tiene que ver con los derechos económicos del contrato Bogotá - Fusa y otra con unos pagarés de los socios. La operación se hizo con Fiduagraria, firma que tenía el encargo fiduciario por parte de Estupefacientes.
Cabe mencionar que el Contralor General de la República, Julio Cesar Turbay Quintero, decretó hace unos días el embargo de todos los bienes y cuentas bancarias de 14 socios y cuatro firmas que componen el mencionado Consorcio Bogotá-Fusa.
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