El pasado fin de semana, los ministros de Finanzas del Grupo de los Siete (G-7) se reunieron en Canadá para debatir cuáles serán los lineamientos a seguir en busca de la consolidación económica mundial.
La gran conclusión a la que llegaron los siete países más desarrollados del planeta fue clara: por ahora hay que seguir gastando, más adelante llegará la hora de ahorrar.
El mensaje parece desconocer los abultados déficit que aquejan a las grandes economías y que tanta preocupación generan a los analistas y a los mercados.
Sin embargo, es obvio que los Ministros sí discutieron el tema de las inmensas deudas, y seguramente llegaron a la conclusión de que no hay otra manera para sostener la recuperación global. Desde hace meses, cuando la recesión empezó a quedar atrás (todavía hay países que no la han podido vencer), la pregunta que se repetía en diferentes latitudes era ¿cuándo se deben quitar los estímulos ofrecidos por los Gobiernos?
La respuesta, después de la reciente reunión del G-7, no tiene una fecha definida, pero sí queda claro que todavía no es el momento indicado para 'quitarle las muletas al enfermo', como alguna vez lo señaló el presidente de Estados Unidos, Barack Obama.
Al parecer, la sintonía mundial indica que el principal problema que hay que atacar para fortalecer las bases de la economía es el desempleo y no los abultados déficits. No obstante, habrá un momento en que los saldos en rojo de las naciones obliguen a que el tema de los déficits sea el más importante en la agenda económica.
Por el momento, los Ministros del G-7 están decididos en aplazar ese problema para ocuparse de otros más inmediatos. Falta ver si ellos mismos estarán a cargo una vez estalle la 'bomba' deficitaria. Mensajes al Director: ricavi@portafolio.com.co
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