Todavía no conocemos las opiniones de los candidatos y precandidatos a la Presidencia de la República sobre los grandes problemas nacionales, como la seguridad pública, las relaciones internacionales, la política social y el manejo económico. Los candidatos y precandidatos a la Presidencia de la República han iniciado su labor proselitista para conseguir el favor de los electores. Los vemos en la televisión, los escuchamos en la radio y leemos de su actividad pública en la prensa nacional. Están siendo invitados a participar en foros académicos en las universidades y en las reuniones gremiales. Sin embargo, no conocemos sus opiniones sobre los grandes problemas nacionales, como la seguridad pública, las relaciones internacionales, la política social y el manejo económico. Para los colombianos resultaría de la mayor importancia que se organizaran una serie de debates públicos sobre todos estos temas. Se conoce que la Universidad de los Andes convocó a quienes ya han sido escogidos como candidatos presidenciales, pero sólo se hicieron presentes los del Partido Liberal y el Polo Democrático. El Directorio Nacional Conservador, por su parte, debería exigir a los precandidatos debatir públicamente estos grandes temas antes del 14 de marzo, fecha escogida para la elección del candidato del partido. En el campo económico son varios los tópicos que deberán controvertirse. En materia fiscal, por ejemplo, quisiéramos escuchar opiniones frente a la conveniencia de adelantar la reforma estructural que no se pudo aprobar, con la envergadura requerida, en estos ocho años de la administración Uribe. ¿Están de acuerdo en que se debe ampliar la base del Impuesto al Valor Agregado, IVA, unificando las tarifas? ¿Qué recomendaciones harían frente al gravamen sobre la renta? ¿Cuáles modificaciones propondrían a los impuestos departamentales y municipales? ¿Consideran que la actual carga tributaria es adecuada o propenderían por elevarla para financiar más gasto público y en que áreas? ¿Se encuentran satisfechos con el gravamen a las transacciones financieras y el impuesto al patrimonio y, si no lo están, como los sustituirían? En cuanto a los estímulos fiscales para la inversión en actividades como la hotelería, zonas francas y la agricultura, y demás exenciones y deducciones, sería útil que expresaran si los mantendrían o qué modificaciones introducirían. Asimismo, deberían explicar sus políticas para el manejo de precios de los combustibles y su posición frente a las privatizaciones. En el ámbito presupuestal, si consideran sostenible el nivel de gasto, en particular los recursos que se dirigen a la salud, la educación, la vivienda social, la seguridad pública, la infraestructura y qué énfasis darían a los programas sociales que actualmente desarrolla el Gobierno. También es deseable conocer si tienen en mente proponer reformas a las instituciones presupuestales y al sistema de transferencias públicas. Y saber qué opinión les merece la iniciativa de contar con una regla fiscal. En el entorno monetario sería bueno confirmar el apoyo de los candidatos al esquema institucional del Banco de la República como banco central independiente. Igualmente, si están de acuerdo con el manejo de las tasas de interés y el estímulo que se viene dando al crecimiento económico. ¿Consideran que el control de la inflación debe ser el objetivo preponderante de la política monetaria y encuentran adecuado el régimen de tasa de cambio flexible que se introdujo en el país desde 1999? En materia de la política comercial, convendría pronunciarse sobre los acuerdos que se vienen negociando y, de manera muy especial, delinear sus políticas para promover los TLC y restablecer o compensar los flujos de exportaciones hacia Venezuela. Además, sería de gran utilidad que fijaran su estrategia para la reducción del desempleo en Colombia, que es uno de los más elevados en el mundo. En fin, quisiéramos escuchar de los candidatos si darían continuidad a las políticas adelantadas por el presidente Uribe, y en que áreas se apartarían de éstas.
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