Últimas Noticias de Economía y Negocios de Colombia y el Mundo

Domingo 27 de Mayo de 2012

'Pero sigo siendo el rey': el dólar

Como en la popular ranchera, el dólar norteamericano podría cantar a voz en cuello: "Con dinero y sin dinero. Hago siempre lo que quiero. Y mi palabra es la ley; No tengo trono ni reina, Ni nadie que me comprenda, pero sigo siendo el rey".

Los sorprendentes eventos de las últimas semanas tienen al Banco Central Europeo, con sede en Frankfurt, al borde de un ataque cardiaco. El banco, establecido en 1998 con arreglo a lo dispuesto en el Tratado de Ámsterdam, parece estar preocupado por la supervivencia del euro, la moneda de reserva de 16 de los 27 miembros que componen la Unión Europea.

De acuerdo con un informe de la Comisión Europea revelado la semana pasada por el semanario alemán Der Spiegel, los desbordados desequilibrios fiscales y de balanza de pagos de varios de los países europeos debilitan la confianza en el euro y pone en peligro la cohesión de la Unión Europea. El documento sostiene que "la combinación de menor competitividad y acumulación excesiva de deuda pública resulta preocupante".

El mencionado informe aboga por "duras y profundas reformas estructurales" que vinculen los salarios a la productividad, de suerte que en el corto plazo se traduzcan en una reducción de salarios que mejoren la competitividad externa y promuevan las exportaciones. El documento concluye que "estas reformas son vitales para el funcionamiento a largo plazo de la Unión Monetaria".

Al otro lado del Atlántico, los analistas también son pesimistas. Paul Krugman, Premio Nobel de Economía, argumenta que la moneda única europea "fue un error". Y añade que "contrariamente a lo que todo el mundo parecía decir hace unas pocas semanas, ser miembro de la Eurozona no inmuniza a los países contra la crisis. En el caso de España, Italia, Irlanda y Grecia, el euro puede estar perfectamente empeorando las cosas".

El profesor de la Universidad de Nueva York, Nouriel Roubini, sostiene que los desequilibrios fiscales de España y Grecia pueden traducirse en uno o dos años en "la ruptura de la Unión Monetaria".

El mercado de deuda pública en Europa ha sido asaltado por un riesgo desconocido en nuestra época, el de la deuda soberana de países desarrollados. Esta vez no se trata de Brasil, México, Turquía o Rusia. Los inversionistas europeos han salido al mercado a cubrirse frente a posibles escenarios de no pago de la deuda soberana por parte de países europeos que no puedan financiar sus déficit fiscales.

Desde octubre pasado, la compra de instrumentos de cobertura de deuda, denominados credit default swaps, se ha elevado en 15 por ciento según el custodio de valores de Nueva York, Depository Trust & Clearing Corporation.

En el fondo, el problema es muy sencillo. Si bien las economías de la Europa periférica requieren mejorar su competitividad, no tienen moneda propia ni banco central para promover una devaluación. La única opción para mejorar su posición competitiva es reducir los salarios, medida ciertamente impopular, y previsiblemente casi imposible de lograr en economías vapuleadas por un desempleo rampante y crecimiento nulo.

Al final, lo que está en juego es la conservación de la Eurozona.

aespinosa@minagricultura.gov.co

Publicación
portafolio.co
Sección
Editorial - opinión
Fecha de publicación
16 de febrero de 2010
Autor
ANDRÉS ESPINOSA FENWARTH Asesor del ministro de Agricultura

Publicidad