Países como Chile y Colombia aplicaron controles de flujos de inversión de corto plazo en los años 90, para evitar un desequilibrio de sus balanzas de pago y una apreciación brusca de sus respectivas monedas, examina el estudio. Esos dos casos en particular "parecen haber tenido algo de éxito al inclinar la composición de los flujos hacia pasivos menos vulnerables", explican los autores del estudio. Los controles de capital funcionan mejor en los países que ya tenían economías más cerradas a la inversión exterior antes de una crisis, recuerda el estudio. Pero esos países que vigilan de cerca la entrada de divisas, y que no permiten la libre flotación de sus monedas, tampoco se benefician tanto de una recuperación mundial cuando esta se produce, resaltan los expertos. Brasil batió récords de inversión extranjera en acciones bursátiles y títulos públicos, hasta los 47.148 millones de dólares.
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