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Miercoles 15 de Febrero de 2012

A repensar la estrategia macroeconómica

'Repensando la política macroeconómica, es título de una nota de política económica publicada este mes por Oliver Blanchard, economista jefe del FMI y los investigadores Giovanni Dell'Ariccia y Paulo Mauro. Paul Krugman, Premio Nobel de Economía, y reconocido crítico del Fondo elogia ese artículo y afirma, con humor jocoso, que lo único que lo sorprende es que las directivas del FMI, que han sobresalido por su ortodoxia, les haya autorizado publicarlo.

La nota de política está escrita con rigor académico, pero en lenguaje sencillo, sin los modelos formales, las ecuaciones y la econometría utilizada por los economistas. La primera sección se titula 'Lo que pensamos que conocíamos', y se refiere tanto al objetivo de reducir la inflación, como al rol que se asignaba a las políticas monetaria y fiscal, así como a la regulación financiera.

Los autores caricaturizan la ortodoxia vigente, al afirmar que para los banqueros centrales el único objetivo de la política monetaria era el logro de una inflación baja y estable, pues no le otorgaban a la política monetaria un rol en la promoción de la actividad económica y que, para lograr la meta, se disponía de una sola herramienta de política: las tasas de interés de intervención de corto plazo.

En cuanto a la política fiscal, argumentan que en las últimas décadas se le daba una importancia muy reducida como mecanismo para regular el ciclo económico, entre otras, porque la preocupación central era reducir el endeudamiento público. En relación con la regulación financiera, destacan que ésta tenía como fin el control de entidades individuales, sin tener en cuenta su impacto macroeconómico.

En la segunda sección sobre 'Lo que hemos aprendido a raíz de la crisis', argumentan que el objetivo de mantener una inflación baja y estable, con seguimiento de indicadores como el IPC o la inflación básica, puede ser un objetivo necesario, pero no suficiente. Recalcan que en adición a la inflación pueden presentarse circunstancias indeseables como alzas en los precios de los activos. Cuando 'por razones especulativas', las 'burbujas' de esos precios estallan, la economía puede desembocar en recesión, como sucedió en E.U. con la crisis hipotecaria.

En estas circunstancias, una inflación baja puede resultar contraproducente dado que no hay campo para reducir, en cuantía suficiente, las tasas de interés para estimular la economía, ya que existe un piso mínimo debido a que no pueden ser negativas. La crisis también ha llevado a replantear la importancia de la política fiscal como herramienta de política anticíclica y la de disponer de espacio fiscal para poder ejecutarla.

Tales reflexiones los llevan a preguntarse cuáles serían 'Las implicaciones para el diseño de la política económica'. En primer lugar, se cuestionan si en épocas normales se deben buscar metas de inflación más altas para permitir reducciones más significativas en las tasas de interés cuando se presenten choques recesivos.

También, a destacar la importancia de utilizar la regulación financiera para conseguir impactos de tipo macroeconómico, como se hizo en Colombia al elevar las reservas de los bancos ante la amenaza de crisis. En cuanto al manejo cambiario llaman la atención sobre la relevancia de que los bancos centrales intervengan en el mercado para estimular la actividad económica a través del comercio exterior.

Finalizan afirmando que la crisis hizo necesario que los emisores tuviesen un rol más activo en la provisión de liquidez y que los gobiernos buscaran disponer de espacio fiscal en las épocas de prosperidad.

En fin, los economistas del FMI sugieren cambiar su propio recetario que desde los 80 hemos adoptado, como mejor práctica y casi como dogma, los economistas colombianos.

rjunguito@fasecolda.com

Publicación
portafolio.co
Sección
Editorial - opinión
Fecha de publicación
23 de febrero de 2010
Autor
ROBERTO JUNGUITO Presidente de Fasecolda

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