Se plantea en la reunión de los presidentes de América Latina y el Caribe, la creación de la 'Comunidad de Estados Latinoame ricanos y del Caribe' con el objetivo de "reforzar la voz y el entendimiento en nuestra región. Se plantea en la reunión de los presidentes de América Latina y el Caribe, la creación de la 'Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe' con el objetivo de "reforzar la voz y el entendimiento en nuestra región". Su constitución definitiva deberá culminar en los encuentros de Venezuela en el 2011 y Chile en el 2012. La historia nos recuerda que sus orígenes se remiten a la creación del Grupo de Contadora en Panamá, el cual reconoció el triunfo de la Revolución Sandinista en Nicaragua y que, por supuesto, Washington se negó a reconocer. También son destacados sus éxitos en los Acuerdos de Paz de Esquipulas (I y II) en Guatemala, que contribuyeron a rescatar la paz en Centroamérica. Luego, evolucionó y se constituyó en el denominado G-8 que apoyó a Argentina en sus reclamos sobre las Islas Malvinas, los cuales continúan siendo legítimos, pero derrotados. Posteriormente, adoptó la denominación de Grupo de Río en la reunión de Brasil y quedó conformado por 22 países. Incorporó a Caricom y otras islas del Caribe insular. A partir de allí se realizaron acercamientos cada dos años y sus conclusiones eran relativamente retóricas y, por qué no decirlo, irrelevantes. En la actualidad, nuevamente se rescatan propuestas profundas de integración de nuestros países y se plantea que: "El nuevo organismo nace con vocación de promover la cooperación entre los mecanismos subregionales y al abrigo de principios como el respeto al derecho internacional, la igualdad soberana de los Estados, el no uso ni amenaza de la fuerza, y la promoción de la democracia y los derechos humanos". Así mismo, que "tratará prioritariamente de impulsar la integración regional, con miras a la promoción del desarrollo sostenible de la región y promover la concertación política, el impulso a la agenda latinoamericana y caribeña en foros sociales", sin Estados Unidos y Canadá entre sus miembros, y con un nuevo pedido de levantar el bloqueo de E.U. a Cuba. Los objetivos descritos recogen realmente los aspectos importantes de esta propuesta. Es una respuesta coherente a favor de nuestra integración, de Latinoamérica y el Caribe, después de 200 años. Bolívar, Martí, Miranda y, en general, todos los promotores de la Independencia la plantearon como una alternativa viable para oponerse a la doctrina Monroe: "América para los americanos". Esto es lo que un latinoamericano desearía ver reflejado en los medios de comunicación de la región y, en Colombia y Venezuela, en concreto. Pero no, lo que se recogen son las pataletas de los presidentes de nuestros dos países y sus peleas mediáticas y mediocres, para vergüenza de los pueblos por ellos representados. Es mi esperanza que para el año 2011, cuando se consolide esta importante alternativa de la anhelada integración política y económica latinoamericana, no se cuente con la presencia de los dos quintacolumnistas. Que los periodistas y los medios de comunicación dejen de lado su amor por el espectáculo y la parodia, hagan un pequeño esfuerzo de separar las bufonadas de lo relevante y procuren entender que más importante que 'el pan y el circo' es analizar, profundizar y registrar los hechos. No son simplemente contadores de anécdotas, por demás vergonzosas, sino testigos privilegiados de la historia.
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