Los trabajos de reconstrucción tardarán al menos tres años, dijo Erazo y añadió que en ese periodo se instalarán hospitales modulares en las zonas afectadas. "Tenemos afectados once hospitales, siete de los cuales no están operando, porque han sido afectados en su estructura y necesariamente vamos a tener que construir nuevos recintos", puntualizó.
En Santiago el más afectado es el hospital Félix Bulnes, de más de 400 camas y que atiende a la población de varios municipios del sector aledaño de la capital chilena, que presenta numerosos daños pero no del tipo estructural, según expertos que lo examinaron.
A juicio del Ministro, la aprobación de los proyectos de reconstrucción y su ejecución va a demorar al menos tres años, por lo que durante el periodo intermedio se instalarán hospitales modulares que, a su juicio, son mucho más sofisticados que los de campaña y tienen mejores condiciones para operar.
Esas clínicas, dijo, pueden mantenerse por más de seis meses para apoyar la labor que cumplen los hospitales de campaña.
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